viernes, 31 de diciembre de 2010

He intentado evitarlo, pero no lo he conseguido.

Al hacer balance de este año he intentado evitar pensar en tí mucho, no sé muy bien por qué... porque desde que estoy con las reformas estoy más irascible o simplemente por orgullo ya... pero ¡ no lo he conseguido !
Y es que desde el primerísimo día de esta nueva vida, que daba el pistoletazo de salida en un maravilloso septiembre, he estado contigo. El hecho de que fueras de fuera fue quizás lo que hizo de imán, pero el caso es que así ha sido. Fuiste testigo de mi adaptación a mi nueva casa, incluso me ofresciste la tuya cuando se producían ciertas incompatibilidades; y es que, si hay algo que tengo que agradecerte pese a que me digas la dichosa frase, es GRACIAS POR HABERME DADO TANTO EN TAN POCO TIEMPO.
Que ya me gustaría a mí no ponerme así contigo conociéndote de hace tan poco, pero ya veo que no puedo porque lo que me he reído a estas pocas alturas no es equiparable a mi cabezonería. Pero como dice que puedes olvidar con quien has reído pero nunca con quien has llorado, pues por si fuera poco también tenemos eso. ¿Te acuerdas del primer día que salimos? También fuiste la primera en llegar, por cierto. Ese día bien que usamos ''el baño'' de ciudad universitaria y el de al lado de el Caprabo, que aún no sabías que estaba de coña cuando te miraba mal, aunque cuando me tiraste la copa sí que te miraba mal.
Y tras ese día vinieron más...: carteles de cumpleaños y piñatas en la facultad, fotos con nuestros peludos compañeros de universidad, muuuuuchos almuerzos en cafetería, carreras para coger el autobús, colas en reprografía, el folio-chat, los disparates en clase de física, los estreses en anatomía, aterrizaje forzoso de un rollo de papel higiénico dentro del wáter, canciones en el césped, fotos alocadas en prácticas, confidencias en un sofá hasta las siete de la mañana, charlas distendidas de cualquier cosa, tarde gastronómica de galletas, películas que nos hacen llorar y soñar, canciones que nos duelen y pelea con masa de galletas que mare mía que locura, tardes de estudio en la biblioteca con peinado de rotuladores incluido, noches de jugar ''a duro'' en tu casa porque lo de colar la monedita al final resultó que sí que se me daba bien, fiestas por madrid en la que no te puedes hacer una idea de lo bien que me lo he pasado, un día sin clase a las nueve de la mañana en el parque del Oeste, abrazos sorprendentes, todo eso... y tu gran apoyo. Porque has hecho que quisiera que fuese ya el día siguiente para volver a la facultad. Realmente pensaba eso cuando abría los ojos cada mañana... si echaba de menos el Sol de Andalucía, tus detalles han iluminado bastante este trimestre, chiquilla.
Porque ya te he dicho, y te lo vuelvo a repetir para que lo tengas presente, QUE ERES UNA CHIQUILLA ADORABLE. Y que si, como tú dices, te gustas más en las fotos que salías de antes, ya te digo que ahora mismo no sales nada mal, que si bien tienes dientecillos de cobaya, tu interior es mejor aún ¡y eso que no te conozco!
Fíjate si has cambiado mi día a día, que ya tienes canciones propias en mi mente...y que cuando las escucho empiezan a procesionar momentos que tenemos, noches de fiesta y bailes, tonterías diversas...y se me pone una sonrisa de tonta en la cara que no me la quita nadie.
Lo único que puedo decirte es que una de las mejores cosas que ha traído el 2010 es haberte conocido... y el 2011 quiero empezarlo contigo: ¿te apuntas?
-''tú, de mayor.. ¿qué quieres ser?
- Yo...quiero ser amiga suya''.

Adiós 2010...

En este día de supersticiones, de ritos y de comida más o menos especial, esto bien podría parecer uno más de tantos balances que hace la gente estos días, este día... pero no, este es diferente. Esta vez es diferente.
Antes, antes de estos casi 3 años, eran todos iguales pero algo se cambió por los hilos de ahí arriba desde que las conocí. Tal es así, que repasando este 2010 es inevitable que aparezcais vosotras... un año lleno de cambios como éste no ha arremetido con este regalo que tengo y es que ¿cómo va a arremeter? Si me enseñáis que al mal tiempo hay que poner buena cara; y descuida que, a vuestro lado, se me pone una sonrisa de tonta que no es normal, si no que lo pregunten allá por donde ahora me muevo tanto.
¿Quién me iba a decir a mí, hace 365 días cuando tras comer las uvas fui corriendo a cada uno de los integrantes de mi familia con la boca llena de uvas a decirle FELIZ AÑOOOO mientras mi padre iba desquiciao a por el champán y daba un taponazo en el techo que hacía que mi madre dijera lo mismo de siempre ( ¡¡tené cuidao que aquí la que limpia soy yooo!!), acto seguido al cual una ya va a abrir el balcón para ver los fuegos artificiales hasta que entra y al mirar la tele ve la misma gala trocha de todos los años hipnotizada hasta que suena el móvil con un nuevo sms, que este año que ya da sus últimos coletazos me iba a traer todo lo que me ha traido?
Porque...no hay mal que cien años dure, que los cruces no traen nada nuevo, ni los muros (y algunos coches tampoco xD), que a veces no valoremos todo lo que nos escuchan porque al hablar a veces no miramos, que el esfuerzo da sus frutos, que no importa el tiempo que pase sino lo que pase en ese tiempo, que hay personas que te pueden dar sorpresas...para mejor! , que los pactos a veces no es que sean buenos... son GENIALES, que la distancia no es el olvido, que el sol está siempre detrás de las nubes, que ESTO MERECE LA PENA, que no se le puede tener tanto miedo a los cambios, que perdí una blusa pero gané mucho más, que estamos aquí para contar unas con otras, que no me puedo sentir sola con vosotras, que a veces me sorprendeis ocultando a gente en el baño, que si vas de viaje y llegas a las afueras...aprovechas doblemente el viaje!, que no se le puede echar fanta a la cabeza de una amiga...pero seguro que la fanta une, que si te pones agresiva...mejor que cierres la boca o puedes acabar con un bocao de regalo, que está bien conocer otras culturas (en vez de ir sólo a comprar toallas) , que pá qué están las palabras sino pá versionarlas? (porque en los pies nos podemos poner perfectamente unas amamoletinas) , QUE LAS QUE VALEN, VALEN.
Que seguramente os lo habré dicho ya unas cuantas veces, así que hasta el año que viene no os lo digo...

¡¡GRACIAS POR HACER de este 2010 ALGO IRREPETIBLE !!

martes, 21 de diciembre de 2010

Las cosas no son más que cosas.

Un paseo por el parque, un gesto, el sonido del aire entre los árboles de mi casa, el olor de la cocina, una canción, una carta al despertar, las fotos del último verano, la pulsera del mercadillo de venecia, una rama de olivo, un retal de tela...
Abro los ojos y estoy en otro lugar...
No, yo creo que las cosas son más que simples cosas...

miércoles, 8 de diciembre de 2010

Dicotomía

¿La verdad?
La verdad no existe. Porque la verdad cambia...hay muchos tipos de verdad. La verdad se transforma para dejar de serlo y ser otra. La verdad no es verdad. La verdad es mentira. Quizás...la verdad sea el tiempo, disfrazado de verdad.

miércoles, 13 de octubre de 2010

Marcharse o aguantar

Pararse o avanzar. Cruce de caminos y la segunda opción para la vida. Ahora ya no es tarde, hoy es hoy, y el cruce ya pasó porque sólo hay un camino.
Miento: camino no, pasos. Es tiempo de dejar atrás sensaciones pasadas para crear sensaciones nuevas, a fin de alcanzar el sueño futuro que ahora empieza. Ayer no es hoy; es tiempo de cambios, remolinos, oleadas, pero todo nuevo. Hoy lo que toca en este juego que, nunca mejor dicho, es de ocas, es avanzar. Y lo voy a hacer, por muchas cosas: por todo eso, sí. También por lo nuevo, por el aire fresco que respiro cada mañana, para hacerlo puro a mi manera, pero que las cosas sigan empezando pera para cambiar, para no hundirme en las hojas de Otoño sin saltar en ellas de alegría, para emocionarme de vez en cuando aunque me niegue a ello, para sentir, para confiar, para atreverme, para querer, para jugar.

martes, 12 de octubre de 2010

SS

El aire frío invade mis pulmones y, como algo nuevo, no sé dónde colocarlo. Todo cambia, como si un montón de cosas estuvieran metidas en una caja, empaquetadas, con destino a olvidar...como un remolino de agua en un fregadero mientras me esnuco desde el grifo. Como la última fiesta de las hojas de Otoño antes de morir.
Como un reloj de arena sin final.
Como un pato en el manzanares...aunque, todo eso ya estaba aquí.

Sin Oriente ni Occidente

Ni los puntos cardinales, ni millones de luceros van a conseguir decirme cuál es mi sendero. Como volver pero sin regresar donde el horizonte, que nadie más lo distingue porque es el mío. Saber que nadie vendrá a buscarme...
Frente al otoño y las nubes, bajo las hojas del suelo, más abajo del cemento dejé mis alas -si es que alguna vez las tuve- y ahora me dejo el aliento en el último cruce de miradas que me hizo sentir algo, porque el muñeco de los semáforos no hace mucha compañía, porque el acero golpea con cada brote...de viento.
Querer salir corriendo e ir a abrazarte, pero eso sólo pasa en las pelis americanas. Volver a lo de antes, tirar las toallas por la ventana, tener miedo, que no frío, perderme para estar...porque estar tampoco sirve de nada.

miércoles, 15 de septiembre de 2010

Pero nunca lo olvidé

¿Por qué hoy sólo suenan canciones lentas? Quizás porque afuera todo late demasiado rápido..

¿Por qué hoy va de últimas miradas? Quizás para que no nos agarre la última vez...

¿Por qué están mis cosas empaquetadas en el salón? Quizás porque los recuerdos van conmigo..

¿Por qué estamos en Septiembre? Quizás porque nunca busqué bien los pedales al tiempo..

¿Por qué, de repente, huele a otoño? Quizás pronto haya una alfombra de hojas mojadas..

¿Por qué me siento entre dos dimensiones? Quizás porque no puedo con la gravedad..

¿Por qué tantos abrazos? Quizás sólo con mirarme me atraviesan la piel..

¿Por qué los recuerdos procesionan por mi mente? Quizás porque toca aligerar..

Porque sois loqueyasabeis pa' mi. Porque me voy y...es que es fáci buscar razones cuando la acción se hunde en emoción.

miércoles, 8 de septiembre de 2010

De estas veces

De estas veces que cierras los ojos y, sonriendo, miras al cielo porque si miraras al suelo, rebotarías y caerías de espaldas...así que empiezas ya mirando al cielo.
Y de esas veces que tienes que bailar por casa, seguir el ritmo por la calle con la idea de conseguir la sensación de andar sobre una nube.
De esas veces que el iTunes lo llevas dentro, sin poder pararlo y los escalofríos los transmites tú.
De esas veces que sientes que, abriendo los brazos haces sombra al mundo entero.
Sí, yo he tenido de esas veces... 'Ser' grande...¿es una actitud?

Cualquier día

Tenemos por costumbre creernos dueños del tiempo, pensar que en lo que no hagamos hoy, se podrá hacer cualquier día de estos, porque nadie suele acostarse pensando que quizás mañana ya no esté o levantarse pensando que éste podría ser su último día. Nos creemos dueños del tiempo, pero esto en sí no sería malo de no ser porque nos creemos dueños de TODO el tiempo, sin nisiquiera saber cuánto tenemos.

Sólo cuando un cambio grande sucede en nuestras vidas, empezamos a olvidar el ''cualquier día'' y a sustituirlo por un plan certero o algo que hacer antes del cambio inminente. Es entonces cuando preparamos cada instante, cuidamos los momentos y vivimos sino todos, casi todos los 86400 minutos de cada día...días que ya no son cualquier día.

Vamos viendo cómo despedirnos, o cómo presentarnos, o cómo portarnos, cómo arreglar lo que queda pendiente, cómo decir lo que queda -al final- sin decir.

Down

Un mes de hace bastante, empezó todo. Lo pasé bien, lo pasé demasiado bien. Y terminó, y entonces lo pasé mal. No hace falta decir que, desde entonces, me puse ''manos a la obra'' con un magnífico muro y diversos sutiles aislamientos. Y eso también terminó, y algo empezó...o mejor: continuó. No sé si esto es una especie de balance pero, al escuchar esta canción, me traslado a ese tiempo, a ese espacio y los tambores que sonaban por aquella época retumbando en mi pecho vienen a mi mente ahora haciéndome pensar que esto merece la pena, que merecen la pena...que tengo que dar mucho las gracias y algún que otro perdón tendrán que darme. Porque ''antes de que suene a despedida'' yo voy a pasar estos momentos irrepetibles y únicos que llevaré después en mi equipaje: la última gran fiesta se acerca y seguro que algún hechizo habrá por ahí perdido para hacerme retumbar y sentir que esto sí, esto es lo que quiero...

Aquí y Ahora


''-Creo que te echaré de menos..


-Por favor, no seas necio...¿Qué intentamos practicar todos los días? ¡Si nuestra amistad depende de cosas como el espacio y el tiempo, entonces, cuando por fin superemos el espacio y el tiempo, habremos destruido nuestra propia hermandad! Pero supera el espacio, y nos quedará sólo un Aquí. Supera el tiempo, y nos quedará sólo un Ahora. Y entre el Aquí y el Ahora, ¿no crees que podremos volver a vernos un par de veces? ''

martes, 7 de septiembre de 2010

Depende

Comprendí que es mejor pensar en qué podría haber salido mal y, al final, ha salido bien que pensar en lo que podría haber salido bien y, al final, ha salido mal. Se trata de invertir los acontecimientos...porque lo bueno y lo malo no son nada absoluto, depende de cómo veas el vaso.

lunes, 6 de septiembre de 2010

Las noches largas

El concierto al que no fui. El beso que no di. Las estrellas que no vi. Las noches se hacen largas cuando pienso en el pasado, cuando éste se acuerda de mi zarandeándome sin dejarme dormir. Y, allí en mi cama, que ya conoce estos desiertos a deshoras, todos mis impulsos se sosiegan cuando mis ojos ven el tren que vi partir. La almohada ya no me contesta y sólo alberga el eco de la lluvia pues tu risa hace tiempo que ya no pasa por allí. Y la mía...no sé, porque aún no he aprendido a reír cuando lloro...sólo aquella vez en la que ni un paraguas ni la lluvia eran capaces de frenar aquellos besos que, más tarde se perderían o irán al lugar de los amores rotos.

Dando vueltas sin poder dormir, muy de cuando en cuando encuentro un sitio fresco y entonces deseo con más fuerza que amanezca cuanto antes, que la oscuridad desaparezca, que el sol venga en mi busca...a salvarme de un tiempo donde el reloj vuelve hacia atrás, de un espacio donde no hay colores y las sombras reposan en los rincones... Dormir por no pensar.

Pero es que mis párpados reptan por la noche sin parar y, entretanto, mi mente allí va...como un domingo que ya huele a lunes para deambular por instantes de un calendario viejo. Instantes de un principio, o de un final. No, de un intermedio. Tampoco: instantes lejanos, sutiles destellos que cobran vida como las sombras tras un biombo iluminado ahora por no sé qué luna traicionera en un baile en el que ocupo el papel de quedarme sentada recordando cómo se fue todo.

Despuntan luces allá por donde la tierra y el cielo se unen, y entonces yo me aferro a un nuevo día, esta vez con más fuerzas porque lo bueno y lo malo sólo depende de cómo lo veas tú: dos polos cuyo calibre está por definir.

sábado, 4 de septiembre de 2010

Los ángeles también duermen.

Una bonita historia:


Dicen mis amigos que soy un chico seductor, pero yo no lo creo. No soy Don Juan Tenorio en ninguno de los sentidos. Yo nunca he bebido champagne ni me pongo camisa los jueves. No voy a cenar al Palace ni soy un galán peliculero...pero entonces llegó Ella. Y como el coyote y el correcaminos estaba para que me viera, porque sólo hay una cosa peor que el hecho de que no sepa que tú existes, y es que ella no exista. Ya os podeis imaginar cuan duro fue sorprenderla...o más bien que mis planes salieran bien.

Pero no me rendía, mi piel de coyote era toda suya sin tan siquiera haberla rozado. Y es que podría quedarme mirándola para siempre, acariciando su pelo, deslizando mi mirada por sus largas pestañas para descender a su nariz esbelta y ligera, porque sus labios son de caramelo. Un cuello fino y erguido une su preciosa cabecita a su adorable cuerpo, cuyos rincones yo estaba decidido a embrujar. Como un explorador novel, quise hechizarla como me había hechizado a mí con un magnetismo único, que sólo afectaba al imán negativo... Sí, siempre se me escapaba dejándome sin luz, sin ganas, y es que quizás la piel de un coyote fuera demasiado poco -pensé.

Pero, después de un brazo roto junto con dos costillas, un esguince, alguna que otra alergia alimentaria y habiendo comprendido que sólo siendo yo podría hacer algo real, aquí estoy...sentado al ordenador escribiendo esto lo más delicadamente posible para escuchar mi melodía favorita: su respiración cuando duerme.

Porque sí: los ángeles también duermen.

viernes, 3 de septiembre de 2010

''Todo cambia y sigue igual''

Esto es un lugar de ciclos, de oleadas, de épocas, de momentos, de temporadas, de modas. Porque todo se repite. Escuchas la radio y oyes siempre la misma música, sales a la calle y ves siempre los mismos sitios, la misma gente, el mismo tiempo...hasta que pasa. Hasta que salen otras nuevas canciones, hasta que tiran el viejo mercado para hacer un flamante y moderno edificio, hasta que ves a otro colgado distinto o hasta que cambia la estación. Y todo sigue así, igual, hasta que cambia.
Aquí también, al otro lado de la emisora, tras la puerta de siempre, frente a esos incompletos desconocidos, bajo las nubes o el sol, pegado a la lluvia...aunque a veces llueve por dentro, aunque fuera haga el mayor Sol...como si todas las tormentas se juntasen en una sola. Pero eso...también cambia. Los relámpagos que antes alumbraban esta tempestad se disuelven. Las canciones en la radio también dejan de oírse pero, mira por donde, algún día vuelves a oír aquella canción, esos acordes...y la caja del tesoro vuelve a abrirse, porque todo sigue igual.

miércoles, 1 de septiembre de 2010

Sí ... Septiembre

A estas alturas, podría ponerme tonta y decir todas esas cosas que se dicen en una despedida: que os voy a echar de menos, o que no quiero que cambie el sentirme cómoda entre vosotras, pero no las voy a decir. O no sé, aunque yo no sea una de esas personas que vive lo que no dice, para decirlo con más fuerza después.

Puedo tener un miedo atroz y quedarme paralizada...o también puedo salir del caparazón y que venga todo lo que tenga que venir.
Puedo empezar a llorar...o sonreir por lo que hemos vivido.
Puedo esperar y desesperar...o ser yo quien actúe.Puedo hundirme sin razón de ser...o aceptar que voy a caminar sobre el mar.
Puedo quedarme mirando las estrellas magullada por cómo pasa el tiempo...o plantar los pies en el suelo y mirar alrededor.Puedo seguir escorada en mi ánimo...o enseñaros cómo soy.
Puedo guardar mis miedos o desahuciarlos.Puedo decir que esto viene grande...o que tamaño infinito es el nuestro.

Pero, veréis, resulta que ''si quieres, puedes''...y yo ya sé lo que quiero.

lunes, 30 de agosto de 2010

Cada momento

Cada momento eenie meenie maini mó... Cada momento, sí o no. Porque la vida es un conjunto de instantes que se cruzan tejiendo así momentos, momentos que se cruzan de golpe, momentos de sonrisa perenne o momentos en los que esa aguja que cose te pincha y hace llorar. Momentos de tós colores, arriba, abajo, a un lado u otro...porque no se puede estar siempre en el mismo sitio. A veces también hay que caer...para no olvidar cómo levantarse. Caer, caer , caer... caer en tus labios, caer en manos extrañas, caer en una ciudad desconocida, caer en un amigo, caer en la cuenta. Sí, caer en la cuenta.

lunes, 23 de agosto de 2010

Ego...o muchas otras cosas

Aquí todo el mundo es feliz, nadie tiene problemas, ni se les hace un lío la mente, ni anhelan cosas que no pueden tener. No sufren por el tiempo, por cómo avanza inexorablemente o se detiene casi imperturbable. Todos se llevan bien, todos sonríen sin desgarros internos, a nadie le duele lo abstracto, ni lo tangible. No se sienten pusilánimes, ni avergonzados, ni ridículos; no se hunden en pozos de dudas, no balancean en ruletas rusas. No, no les faltan nunca ganas de salir, nunca añoran no estar solos aun estando acompañados, nunca permanecen inmóviles. No les pesen los párpados ni les escuecen las lágrimas, no se niegan ni se odian. No conocen la inseguridad. No, ni hablar de todo eso. Y ¿sabes por qué? Porque aquí sólo estoy yo.

viernes, 20 de agosto de 2010

Nuestros yos

Estamos tan acostumbrados a que nos llamen de múltiples maneras sin usar nuestro nombre, que cuando lo oímos nos resulta un tanto agitador. Nos llaman illa, tía, tonta, cari, la niña…en un continuo mecer por el mundo que nos adormece de nosotros mismos. Nos traslada, desviando el centro mismo de nuestro ser, a otro lugar, a un ahí afuera que se nos antoja menos hostil, que no nos fustiga con rutilantes dudas, pensamientos, cuestiones irresolutas cuya respuesta sólo nosotros sabemos dar. Nos complace di-vertirnos en un porcentaje que deja todo el exterior regado de nuestra presencia –que se hace más efímera aun si cabe- mientras que en el interior todo queda sutilmente aplacado con nuestra ausencia…aunque afortunadamente a veces nuestros sentidos incitan al alma para que nos recuerde que allí también hay trabajo que hacer.
No llegamos a conocernos cuando ya sabemos todo lo necesario del sitio al que vamos cuando salimos para la act. antes mencionada. Huimos de nosotros mismos y, cómo no, nos agita oír nuestro nombre porque nos recuerda a dónde deberíamos volver…y nos revolvemos como cuando un chiquillo no quiere volver a casa después de la feria.Preguntas irresolubles nos hacen huir aún más, pues lo opiáceo de lo tangible se alza frente a la divagación de lo abstracto; al fin al y cabo, a nadie le gusta remar solo.

In-necesidades

Los abrazos no curan, sólo reconfortan. Son un falso refugio para acallar nuestra mente. Para aturdir nuestra razón, que nos pide que ahoguemos los sentimientos que alientan tan insana búsqueda. A veces ni siquiera hay sentimiento, y eso es lo peor.

jueves, 19 de agosto de 2010

Azar


Claros oscuros en medio de un mar de dudas. O en miedo de un mar de dados. Estridente Neptuno que manda esta azarosa tempestad que mece y acuna nacientes miedos que se enredan en mis brazos. La mar se riza agitada por el viento –nunca antes tan temporal- y así mi tranquilidad centellea como la espuma blanca en la cresta de la ola.
A veces pensamos que por tener los pies en la tierra estamos seguros, pero cuánto desconocemos el reflejo del Sol en la espada de Damocles que pende sobre nuestras cabezas. Acaso algo de nosotros quedará en las entretelas del espacio, en las oleadas del tiempo: nunca, en mitad del mar, me sentí más segura.

Ego

Terrible carrusel cuyo centro es –sin duda alguna- el centro mismo del universo. No existe alter ego que pueda rebatirlo pues, por muchas Otras que tenga, ninguna habrá que no tenga ombligo. Distancias infinitas quedan reducidas al volumen de un dedal, y las manecillas del reloj se mueven al compás que dicta el centro de este completo espacio, que llena las horas con alta prioridad queriendo colonizar el terreno más hostil: todo, absolutamente todo será dominado por él porque, lo que escapa a nuestro ombligo, simplemente no existe.

Amor es carestía

Amor es proyectar sobre la persona amada todos nuestros deseos, frustraciones y carestías. Cualquier pistoletazo de salida produce tal humareda que ciega la vista a la víctima de Cupido, pues tiende a idealizar a la persona amada creyendo que en ella está todo lo que nos falta, cuando la persona en cuestión será probablemente de cualquier otra manera a como nosotros creamos/queramos.

Y es que si Cupido es tu verdugo junto con la famosa Oxitocina, ya sabes que te convertirás –o querrás convertirte- en un demiurgo de la persona amada, pero un demiurgo mental, que transforma en su mente la realidad, la distorsiona. Y la ficción resulta se convierte en una droga, porque se cree tener lo que se quiere. La búsqueda de una media naranja se cree finalizada cundo amamos, porque esa persona representa la absoluta complementariedad con uno mismo, aniquilando nuestras carencias. Y es que a lo mejor no es una naranja, es una piña y, a la fuerza, tiene que ser lo que nos falta a nosotros: buscamos a la persona que tenga lo que a nosotros nos falte, la persona que sea lo que nosotros siempre quisimos ser para ver si se nos pega algo.

Amar así es peligroso, porque esa pompa nebulosa no estallará –probablemente- hasta que nos llevemos un guantazo o hasta que la droga desaparezca y, con ella, nuestra dulce miopía.

Y no digo que amar sea malo, pero muchos aman inexorablemente de esta manera a consecuencia de patrones mentales insanos que son moldeados –que lo han sido- a lo largo de nuestro corto periplo vital y por la oxitocina, pues no hemos de olvidar que las situaciones químicas que ocurren en nuestro cuerpo actúan como un titiritero que nos mueve emocionalmente.
Amor es carestía.

lunes, 16 de agosto de 2010

Te odio


-Te odio.


-¿Por qué?


-Por no quererte. Porque indiferente no me puedes ser, porque has removido mi vida…bueno, una parte amplia de ella, una parte efímera de ésta: el presente. Porque la tortilla no se ha dado la vuelta, sino que se ha quedado de canto con tu llegada. Y ese canto es el presente. Porque no importa el pasado, ni el futuro. Miento, el futuro sí, y tira de mi cuello como una piedra de molino y por eso no puedo quererte. Porque si ser humilde es saber que un día te esfumarás y quedarás con más o menos solidez como una escueta nota a pie de página, de verdad te digo que me haré la más soberbia por tu culpa, o por la mía. O por la de nadie: no creo en las culpas. Querer querer, poder querer…nada de eso es válido, así que te odio. Te odio con todas mis fuerzas, como no había odiado nunca a nadie…porque cuando me abrazas se me forma un nudo en el estómago, porque se me cae el alma a los pies cuando me voy. Porque ya no pienso en irme, ni en volver, sólo me muevo contigo… Te odio ciegamente, como un mosquito va hacia la luz de una bombilla incandescente de 12 vatios. Sí, te odio.


''Carpe diem''

-Hay que vivir el momento.


-¿Y dónde acaba un momento y empieza el otro?


-No lo sé, por eso hay que vivir continuamente.


-¿Y qué es para ti vivir? ¿salir de fiesta? ¿ligar? Permíteme entonces que pare por un momento.


-Vivir es muchas cosas. Verás, cada uno sabe lo que le divierte así que te diré lo que no es vivir: no es vivir si sabes lo que te divierte y aún así no lo haces.

Puede ser, es posible...es así

Como meter en un hoyo en la arena todo el agua del mar, como tomar el sol en mitad de una tormenta, como un pez buscando el viento, como comerse el mundo sin sal, como soplar a las nubes de otoño, como decirte lo que pienso, como caminar por el techo, como volcar el cielo, como pintar la arena de la playa , como extrañarte cuando lo paso bien, como hablarle a una copa ingrata como acabar historias que nacieron sin final, como coger trenes de vuelta, como perseguir a la luna de tejado en tejado, como apostar a la almohada a que te olvido, como que me marcho con el viento…Puede ser, es posible, es así.

Beber sin tener sed, comer sin tener hambre, reír sin tener ganas

-Yo no puedo hacer nada, incluso he creado un mundo aparte sólo porque este no me gusta…y pienso todo el rato en cómo el tiempo me bambolea, y deseo con las pocas fuerzas que me quedan que pase ya todo esto. Es una desgana total y absoluta.

-Sé lo que es sentir esa desgana…De tu mundo aparte diré que, en realidad, todos tenemos una pequeña porción de ese mundo…pero hay que vivir en este mal que nos pese: aunque no nos salgan bien las cosas, aunque estemos lejos de lo que queremos, aunque nos sintamos como algo inútil, aunque sólo tengamos unas ganas locas de desaparecer y quitarnos de en medio…No hay más remedio que aguantar lo que nos toca. Sentirse pusilánime al no ser capaz de evitar lo que te pasa. Pero, sinceramente, creo que de vez en cuando hemos de sentirnos un poco así para darnos cuenta de que no somos nada en el sentido de que nuestra vida es sólo un instante en no se sabe qué ni se sabrá, por lo que conviene –sabiendo esto- aprovechar lo que viene, para sonreír o para llorar. Cada suceso compondrá la melodía de tu caja de música. Cada sonrisa, cada lágrima nacerá por impulsos que ya habrán sacudido a otros corazones mucho antes pero, hasta que no sientes tú, no aprendes…y entonce comprendes que, aunque el mundo cambie según dónde estés tú, todo el mundo no cabe en el lugar en el que estés, por eso no puedes conformarte: Tienes que comerte el mundo.

-¿Por qué?

-Porque el hambre agudiza el ingenio.

domingo, 15 de agosto de 2010

Todo cambia..

Nadie, absolutamente nadie, puede permanecer impasible a las olas del tiempo. Y no por el propio movimiento que te imprime este, sino porque te acabas quedando sin arena bajo los pies.

Milagros


Los milagros siempre rompen un equilibrio. Quienes esperan un milagro es porque se cansan del equilibrio. Porque el equilibrio es que haya cosas buenas y cosas malas. Podría parecer decadente, pero es maravilloso porque un equilibrio sin armonía es detestables, es una cotidianeidad inamovible que, personalmente, me produce náuseas.
El término medio es una virtud pero las virtudes permanentes hacen al hombre vanidoso…¡Los extremos! Los extremos son los que dan un sabor distinto a la vida. Deben existir para que la pasión aguante pero, como he dicho, mantenerse en ellos es una estupidez…tanto que si lo deseas tanto y, accidentalmente, te sacan de ahí, tu aturdimiento sería desastroso y buscarás nuevamente un milagro.
No, no se puede esperar un milagro, ni nada porque quien espera…desespera.

Miedos

-700 km.

-No hay distancia que esté lejos: estarás lo lejos que quieras estar. No es que debas pensar ya en esto, pero sería mejor que aceptases de una vez que lo que realmente te pasa es que tienes miedo. Siempre has temido los cambios. Temes perder tu seguridad, temes al rechazo, temes a la sugestiva voracidad, temes a lo extraño, temes a estar sola, temes a no encontrar a nadie por desencuentros inexistentes, temes tener que perderte sola, temes ser una pieza en un puzzle ajeno, temes tardes vacías, temes tu inactividad, temes a ti misma. Pero tranquila, lo harás bien.

-¡Eh! Se te olvida que temo que esto nazca muerto, temo arrancar oportunidades, temo estar fuera de juego, temo no querer estar en el juego, temo pasarlo mal, temo que la historia se repita, temo a lo desconocido, temo a lo nuevo…
-No seas como el hombre que, gustándole mucho unos zapatos, tras haberlos conseguido, no quería ponérselos por temor a que le hicieran daño… Y, al final, pasó que de tanto pensarlo, le hicieron daño, aún estando hechos a su medida.

-Y esto, ¿está hecho a mi medida o me vendrá grande?

-Me gustan los tiempos verbales que has elegido: ni está hecho ni vendrá…serás tú la que con tus acciones determinarás lo que venga, lo harás de una manera, pero lo harás. Mira, no tienes miedo sino que el miedo te tiene a ti agarrada por el cuello, pero hay algo más que tienes: tiempo. Hoy por hoy, tiempo para disfrutar lo que queda antes de irte…

-A veces me gustaría tener a alguien que me dijera con voz suave que soy demasiado miedosa, que no tenga tanto miedo.

-Que todo saldrá bien, ¿no? No es bueno hacer pactos con el diablo. Si esto es tu sueño, despierta de una vez, es hora de que tú te saques las castañas del fuego si quieres castañas. Por todos los sueños hay que hacer sacrificios: deja atrás tu miedo, tus prejuicios, tu errónea timidez…y lo que tú veas que te impide ser un poquito más libre. Respecto a la distancia, nadie te exige ningún otro sacrificio: no crees la distancia antes de tiempo.

viernes, 13 de agosto de 2010

La libertad de un sueño

Libertad. Como todas las grandes palabras, sufre un horrible manoseo cuando frecuentemente se usa, perdiendo así parte de su sentido, de su candor, como todo cuando transita por manos y bocas que no aciertan a conocer realmente su hondura. Es, esta palabra, espoleada tan a menudo, que a cada arrebato caen de ella volutas cobrizas que se pierden en el tiempo. Y, siendo más que una palabra, cuando la intuyo vienen a mi mente imágenes de algún lugar enorme, sonidos musicales y, decepcionantemente, un gran engranaje de piezas sociales que se mueven irremediablemente de una manera que resulta determinada de forma externa.

Y es que, por mucho que históricamente intentemos demostrar lo contrario, no somos libres. Elementos condicionante realizan su labor con una efectividad militar y, para rebatir algún posible estudio cronológico, no hay más que mirar que, en esta llamada Era de la información, la extensa influencia de los medios nos envuelve en una tela de araña por cuyos hilos recibimos últimas tendencias que resultan ser “abueliles”, sucesos catastróficos elegidos por intereses, boletines políticos que merecen mención aparte ya, famoseo pueril que marca la moralidad vigente, etcétera.
Y son esos intereses de divina índole los que marcan el compás –bastante acelerado, por cierto- para así lograr un mayor y más sólido aturdimiento. ¿Sigues pensando que eres tú quien libremente elige qué oír, qué ver, qué ponerte, a dónde ir, qué te gusta…?

Si sumáramos las “noticias” de una jornada, obtendríamos como resultado un caldo de cultivo cuyo vertiginoso e irrefrenable ritmo hace que esta nebulosa informativa adopte toda la textura de una jornada ajetreadamente onírica. Sí ¿y quién no ha comprobado que, en un sueño, su movilidad queda diezmada aunque intenta nadar contra las olas de Morfeo? Pues la libertad de un sueño tenemos estando “despiertos”. Comprendan las comillas.

Ingredientes como el engranaje social, elementos informativos , transacciones sociales, cargas connaturales forman esta marea, sazonada ella con el interés, director de esta orquesta.



''Nace el ave, y con las galas

que le dan belleza suma,

apenas es flor de pluma,
o ramillete con alas
cuando las etéreas salas
corta con velocidad,
negándose a la piedad
del nido que deja en calma:


¿y teniendo yo más alma,
tengo menos libertad?


Nace el bruto, y con la piel
que dibujan manchas bellas,
apenas signo es de estrellas,
gracias al docto pincel,
cuando, atrevido y crüel,
la humana necesidad
le enseña a tener crueldad,
monstruo de su laberinto:


¿y yo con mejor distinto
tengo menos libertad?


Nace el pez, que no respira,
aborto de ovas y lamas,
y apenas bajel de escamas
sobre las ondas se mira,
cuando a todas partes gira,
midiendo la inmensidad
de tanta capacidad
como le da el centro frío:

¿y yo con más albedrío
tengo menos libertad?


Nace el arroyo, culebra
que entre flores se desata,
y apenas, sierpe de plata,
entre las flores se quiebra,
cuando músico celebra
de las flores la piedad
que le dan la majestad,
el campo abierto a su ida:

¿y teniendo yo más vida
tengo menos libertad?


En llegando a esta pasión
un volcán, un Etna hecho,
quisiera sacar del pecho
pedazos del corazón.


¿Qué ley, justicia o razón
negar a los hombres sabe
privilegio tan süave,
excepción tan principal,
que Dios le ha dado a un cristal,
a un pez, a un bruto y a un ave? ''

jueves, 12 de agosto de 2010

Maltrataste mi recuerdo

Ella habíase dignado a ver su mensaje en el móvil y, por primera vez, sintió una extraña y casi imperceptible punzada aguda por él después de tanto, después de tantas noches en vela mirando hastiada la luna, después de haber buscado en otros brazos extraños su ahora –y desde hace tiempo- ausente abrazo, después de haber bebido lágrimas que la ahogaban continuamente, después de haber buscado su olor a la luz de las farolas…después de todo eso, un atisbo de pena atracó en su corazón sin que llegara a imprimirse en su rostro, en donde ahora sus ojos buscaban su abrigo y su bufanda: iría a buscarlo.
Y fue una ardua búsqueda por caminos que albergaban ahora ilusiones desvencijadas, pasados abrazos ya rotos, y unas huellas de ángel en el tímido rastro de la nieve de un lejano invierno. Buscó cerca del paseo marítimo pero pronto se alejó de aquel lugar encharcado de nuevas y ajenas ilusiones y relaciones que no acaban de empezar, esa parte tan bonita. Casi mareada, se apartó de allí y continuó buscando…Nada de rastrero había en su paso sino que, más bien, la compasión era quien se había alojado allí; la venganza no era su estandarte y no tenía por amigo al rencor, sólo quería seguir buscandole para encontrarle…

Así, miró por los tugurios de la zona Oeste y, en un pub algo destartalado, al fin lo vio: a media luz, encorvado todo él mirando un vaso vacío al que le preguntaba por qué todo se acaba…aún sus labios cálidos por el por el alcohol destilado parecían moverse llenando el rincón de por qués que se instalaban a su lado en aquel sillón rojo. Ella lo miraba fijamente, sin saber si acercarse o volver por donde había venido pero, de la misma manera que no podría deshacer sentimientos, tampoco consentiría desandar toda esa búsqueda después de que la humedad de aquella noche le pesase en los bolsillos.

De pronto él, como si hubiera escuchado tales pensamientos y tras haber pedido otra copa, levantó la vista y, sin poder aguantarla mucho tiempo la mirada, topó con sus ojos…Parecía que todo había quedado dicho con esa mirada: como si él hubiera entendido el daño. Ella, vislumbrando su pesar en el apagado de sus ojos, avanzó desde la puerta hasta el rincón donde estaba él aferrado a su copa, empequeñecido…aunque tal vez siempre lo había sido.
Fueron unos pasos con plúmbeo ritmo; podría haber sido un túnel del tiempo pero ambos sabían muy bien dónde estaban…una aparente normalidad paseaba por allí pero, desde sus miradas, todo a su alrededor se había nublado. Ahora sólo estaban ellos dos y, por fin, ella comenzó una inimaginable conversación:

-Maltrataste mi recuerdo, lo ajaste con tu indiferencia, lo apartaste de ti con una frialdad de mármol, lo envenenaste con cada beso ajeno, y es que…yo estaba en él. Prendiste mis lágrimas, que arrasaron mis mejillas mientras el más gélido frío me envolvía. Como un bicho caí en tu tela de araña, una tela indiferente para ti. El eco de tu portazo resonaba en mis oídos y nada podía oir…me heriste.-dijo ella con voz firme.

El rencor no la dominaba pero sí quería que él supiera todo eso, si es que nunca había pensado en ello.

Él pensó, como otras tantas veces, su enorme error. Aunque hubiera recorrido medio mundo tratando huir de ese pensamiento su conciencia, esta volvía para recordárselo… “¡dichosa conciencia!” podría haberle acompañado igual cuando estúpidas ocurrencias nublaron su mente y tomaron las riendas de su voluntad. No había perdón para él. El cielo no entendió por qué se fue, marchitando la primavera, volcando un invierno siberiano –tan distinto a los que habían vivido juntos- …por fin acertó a decir algo que no podía negar:

-Yo te amaba.

Inédito

Te voy a decir esto tan solo una vez y no te lo voy a decir más.

Así hubiera comenzado mi discurso si no hubiera decidido guardar silencio aún no sé con qué finalidad. Puede que lo guarde amablemente en mi recuerdo ante desavenencias futuras aunque, en caso de producirse éstas, no sé en qué medida las aliviarían mis palabras si los oídos que escuchan ya no me creen. No sé si esperar que eso no pase, porque quien espera desespera. En cualquier caso, ametrallar palabras de esa índole no serviría de mucho salvo para desmantelar mi cabaña, mi espacio de intimidad, oquedades a las que no debe llegar la luz de ojos ajenos, las que debo guardar en lo más profundo de mi ser, porque si tus ojos llegaran a tal especial lugar, estaría perdida…todo habría acabado pues mantengo que, para querer seguir relacionándose con alguien, es imprescindible cierto misterio. No hay nada de morboso en ello, pero puesto que la ciencia ya es capaz de extender nuestro pellejo y conocer cada milímetro de nuestro cuerpo, labor nuestra es que nuestro interior quede un poco al margen. Si lo supieras, te mataría (en sentido figurado): mi mente ya no tendría sorpresas para ti…y aún me gusta demasiado tu sonrisa cuando te descubro algo nuevo.

Además, no quiero hacer yo todo el trabajo y, al fin y al cabo, tengo que reconocer que, a estas alturas, indiferencias sutiles me atravesarían como dardos, dardos envenenados que no quiero crear.
Así que, francamente por lo susodicho, prefiero callar.

Un secreto vale lo que aquellos de quienes tienen que guardarlo.

Sueño y voluntad

-La magia es conseguir tus sueños.
-No, conseguir tus sueños es esfuerzo, dedicación y constancia. Esas son buenas claves del éxito…además de querer lo que haces.
-No me has entendido. Yo no he hablado de cómo conseguir tus sueños, sino de que el hecho de hacerlo es mágico porque, cuando lo hace, puedes mirar hacia atrás y ver los pasos que has dado para llegar a donde estás. Pueden ser pasos grandes, pasos imperceptibles en el momento que los distes o pasos que, de una u otra manera, te hayan ayudado a dar. Porque los sueños siempre tienen una pizca de misterio, por ellos ves pasar momentos, personas, trenes, nubes…todo. Un sueño es como si una gotade agua nadara contra la marea.

Podríamos nombrar al Destino, a la Providencia, a tu suerte, al azar, a tu voluntad…pero, como toda magia, no podemos saber el truco.

Será duro, como todo lo que merece la pena y, los sueños, se consiguen verdaderamente estando despiertos.

miércoles, 11 de agosto de 2010

Tocanarices

En mi periplo estival por la playa, he tenido la fantástica ocasión para clasificar definitivamente la fauna de veraneantes que allí pulula. Y, tras el bien merecido primer puesto en la escala de perpetuidad del dominguero común –también conocido como tipical sundaying- está, cómo no, el tocanarices, aguafiestas o, más fácil, el que siempre da por culo quejándose por algo.
Y es que este inmisericorde espécimen desempeña la grácil tarea de fastidiar a todo ser cívico con el que se cruza y que intenta pasar el tiempo. Ardua labor la de éste, que lleva a cabo riñendo a dos niños que juegan a las palas, lanzando espoletas contra un grupo de chavales que juegan al futbol, repudiando a cualquier ser infantil que hace agujeros en la arena y recriminando a sus padres; levantando testimonios de locura frente al niño que, por tirarse al agua, salpica; y la tarea a la cual dedica mayor esfuerzo y decibelios a la hora de quejarse así como argumentos que podría refutar yo fácilmente: condenar a voz pópuli a cualquiera que vaya con su mascota a la playa así como al susodicho animal.
Una de las más utilizadas contraindicaciones es que “no se puede llevar un perro a donde hay personas bañándose”.
A esto responderé, sin esforzarme mucho, que dada la extendida costumbre de la población de realizar parte de sus necesidades fisiológicas en el agua por cercanía, casi prefiero que el responsable dueño refresque su mascota, que apuesto a que está más limpia que muchos de los que se bañan aquí. Si bien con esto no convenzo, diré entonces a estos individuos tan “cultivados” y concienciados por el medio ambiente que, en la playa, el agua está en movimiento y se renueva constantemente.

Así que, siempre y cuando el dueño no consienta que su cánido ensucie la arena con regalitos antipersona y aquello no parezca la piscina de Lassie,… ¡al agua perros!

domingo, 8 de agosto de 2010

Pasajero deseo de aceras mojadas

-¿Sabes? Tengo ganas de un día de lluvia. Sí, no me mires así. ¿Nunca te ha pasado que quieres, en mitad del verano, un día de invierno…tener ganas de que haga fresco, llueva, taparte…y en invierno viceversa?

-Sí, pero tuve bastante con este invierno…y creo que tú también deberías haber tenido bastante. ¿No será peor buscar las nubes cuando todo se esfuerza por ser Sol?

-Hay veces en las que es mejor tener un día lluvioso, y ahí descargarlo todo…tanto lo que tiene forma, como lo que no…y luego seguir, y seguir…

sábado, 7 de agosto de 2010

fugacidad


Verdades como el puño del manco de Lepanto. ¿Qué tus ojos se me antojan descifrables, que colgué las locuras en la última farola, que voy a mantener mi puerta rasgada de golpes y latigazos, que no te propongo sonreírle al cielo? ¿Qué el ser humano es racional, que tengo costumbres viciadas, que retengo densos vacíos, que miro atrás para volver, que planeo tempestades? ¿Qué rastreo tu recuerdo, que aún te busco por la calle? ¿Qué voy a cocer distancias, que voy a olvidarme de mí, que voy a hacer un muro?

Siempre, nunca, todo, nada

Quiero encontrar una normalidad que no existe, a veces espero lo que parece un milagro...pero los milagros no cobran forma sino tiempo desperdiciado y, en vez de sinfonía, esto parece una sarta de onomatopeyas sin sentido y silencios de alfileres, que en este día se acomodan inamovibles. Pero ello no quita el dolor que causan, sino que éste va increscendo...

Quiero perderme, quiero encontrarte, quiero olvidarme, quiero abrazarte...No..nada es cierto. No me hago a ideas silvestres, pero me gusta andar por el filo de plateado mientras el mundo da vueltas y yo sigo en el mismo sitio, que no mío...sino de aquí. Espacio vacíos que se extienden al acá, y al allí, y aún incompletamente desconocido queda para mí saber si esto va unido a mi nombre...o tal vez no quiera asumir tal cosa.

Pero ¿qué son nombres en esta cruel temporalidad? Tan solo intentos transitorios que colman el jarro que llevo a cuestas...y es que nada hay definitivo aquí, ni allí, ni acá. Palabras que repelo como el aceite el agua aparecen ahora desafiantes para iniciar pozos de otoño: nunca, siempre, todo, nada.
Y sólo puedo enfrentar en esta lucha -también transitoria, cómo no- un escudo forjado con aquello de ''nada es definitivo''.

Entonces, finales entrecerrados se antojan curiosos y sobrevuelan este mar como inocentes pajarillos que no tienen nada de ello...pero yo he descubierto que, para colmo de miedos a aquella superficie irregular, entrando en un mar salgo de otro...buceando aquí, salgo de allá...para rato después volver a la arena, ya que...nada es definitivo.

viernes, 6 de agosto de 2010

Intersección

Las cosas fueron cambiando sin darnos cuenta. Y la palabra que mejor recoge tal proceso es crecer.
Iban pasando los días, los meses, los años casi sin percibirlo y ahora, al recordar peculiaridades, momentos y detalles, comprendo que nada de eso volverá…pero ningún atisbo de pena podrás ver en mis ojos…pues éstos serán alegremente guardados en las entretelas de mi recuerdo para seguir creciendo.

Y…otra vez: a mí vienen en ráfaga instantes que no se repetirán…y, al fin, comprendo parte del secreto que alberga ya mi caja de música, unos compases entrañables que, lejos del ataque de la melancolía, me empuja con una fuerza que no conoce límites.
Niñez soleada habita una calle muy bonita en mi recuerdo pero, como dijo Vincent, “¿qué sería de la vida si no tuviéramos el valor de intentar algo nuevo?”

Me quedo contigo

Y, entonces, gestos imperceptibles cobran fuerza, adquieren personalidad, las distancias infinitesimales se acortan con precisión de modistas que comienzan una nueva labor, pero aquí no se menciona la música, pues esto acaba de nacer; vacío densos que antaño picaban en los ojos con furia de negros cuervos desaparecen, se hunden; largas cadenas de vanos ademanes irreales se rompen en pedazos que, a herir, no vuelven; infranqueable pantallas de tul con centinelas se postran a mis pies, privilegiados de andar en terreno aún neutral; hostilidades de sombríos e intemporales patios se pierden en cómplices trasiegos de sonrisas; el sabor de una victoria real me envuelve en un oro nítido, que no ciega y no hay clamor de trompetas que ensordezca mis sentidos. Pasadas espinas se vuelven percheros a inútiles rencores, como inútiles son las flores de las espinas de éstas, ajadas por amargas derrotas; fenecidos venenos a causa de esta fastuosa empresa digna de glorificar en un Olimpo que no adula en cuyas vitrinas no reposa cualquier cosa. Sones discordantes en el aire, que fluye ajetreado en este bello circo; rayos de Sol más allá de una frontera, filtrados y sin pulpa; vapores mortecinos caen destartalados a los gritos que emergen de mi garganta; diques de rubíes efervescentes marchan bajo un nuevo mando para despresurizar trincheras en las que puedo, ¡al fin!, bucear sin tregua…porque yo me quedo contigo.

jueves, 5 de agosto de 2010

Una bóveda de estrellas

Bajo la bóveda estrellada, encontraron el refugio entre sus cuerpos, sucumbiendo así al influjo de la luna menguante mientras la marea en sus corazones crecía capitaneada por estrellas marinas que danzaban al sonido de las olas, matando cada segundo para que volviera a surgir otro, lleno d magia, que sutilmente avanzaba por la arena envolviendo todo.

Pero no había, aquella vez, lluvia de lágrimas, sino que sonrisas surcaban las mejillas de ambos para terminar en besos. Besos al atraco de estrellas que, en algún momento se habían quedado en sus pupilas.

Aquella historia se fraguaba con la desordenada precisión de una caracola y aquel encuentro era especial; parecioles que todos los elementos se habían conjugado a su favor y el perfecto azul marino que tenía el cielo curvado cual perla perfecta les erizaba ahora la piel.

Ninguno habló de lo furtivo de su encuentro, pues ahora sus ojos hablaban de cosas de dos, de cosas importantes…incluso el viento se dignó a dejarles solos, pero aun así él, con celo, la abrazaba fuertemente contra su pecho.
Podrían haber cruzado el mar sin necesidad de más puente que sus brazos, pero al tejer aquella locura había sido aquel su locus amoenus…bajo una bóveda de estrellas, descubrieron su secreto.

miércoles, 4 de agosto de 2010

A ti...

Consideraciones personales aparte, sentí algo distinto a la vez que maravilloso aquella mañana de verano cuando, como un relámpago fugaz e inesperado pero que perdura y conservo entrañablemente en mi recuerdo, vino a mi mente, que estrenaba por entonces un nuevo estado de vigilia, aquel pensamiento tierno…como de niña que aún pasea por este lugar y le gusta mojarse los tobillos en el río mientras ríe desenfadada…: me encantaría despertarme y que tú estuvieras en el cuarto de al lado, con tu música puesta (aunque no tal y como me arrancabas del sueño estival cuando era chica), mirando el ordenador o robando los dulces que me gustaban de la despensa.
Sé que tengo una forma peculiar de echar de menos, pero con un número perfecto como diferencia, debes permitirme que en mi memoria albergue tales detalles.
Más de una vez me chinchaste, pero también me llevabas a la playa, jugabas conmigo y, en general, me cuidabas…y es que, quien tiene un hermano, tiene un tesoro.

Miradas

¿Y tú cómo miras el mundo?
La mirada es la forma en la que tú ves, captas, percibes, emites pensamientos de cuanto te circunda y que acaba entrando en tu mente pues, si esto no se produce –claro está-, no hay tal mirada.

Yo creo que hay muchas formas de mirar: con una mirada anodina, con una mirada providencialista, científica, existencialista…
Sin embargo, no creo que haya en una persona una única forma de mirar. Puede parecer contradictorio pero no lo es, pues la vida del ser humano se compone de una más o menos amplia gama de matices que se van renovando.

Y esa mirada…esa gran mirada –pues acertamos a decir que es compleja- forma parte de esa melodía nuestra, por lo que yo me pregunto: ¿cambiará la mirada? ¿Fluirá con las épocas?

Y, como respuesta rápida a estas cuestiones, se introducen subrepticiamente la edad y la coherencia…pero pienso eliminar aquí la emocionalidad, pues se trata de la mirada ‘global’, no el resultado de un momento…Cuando hablo aquí de mirar, me refiero a “ver” : es algo intrínseco.

Las miradas son tan diferentes unas de otras…cada uno lo ve a su manera.
Miradas…enriquecimiento o medio de discordia…y es que, cuando no acertamos a comprender la mirada del otro, pueden surgir conflictos.
Pero los absolutismos siempre engendran monstruos.

¿Y si nuestra mirada es errónea? No se puede dudar de todo, ya sabes…arriésgate, ni mejor ni peor: cada uno tiene su visión.

lunes, 2 de agosto de 2010

Poner nombres

Sí, poner nombres a las cosas, a las situaciones…es la táctica ideal para que no haga lo contrario de lo que “debería”.
Y es que, aunque en un pasado afirmara circunstancialmente que a mí no me hacen falta etiquetas, ni designar, bien segura estoy ahora diciendo que, a menos que dañar quiera, es mejor llamar a las cosas por su nombre. Es simple pues, si mi sexto sentido sigue en pie, yo sólo tengo que dar el nombre correcto a la cuestión en sí para no salir a pasear por el lado salvaje.
Funciona y, de esa manera, nada tengo pendiente porque así consigo ver con nitidez que lo que no es, no es; lo que no puede ser, no puede ser…y además es imposible. Frases hechas aparte –por aquello de la falta de correspondencia con esta circundante realidad…o quizás no sea esto una realidad, aunque sé que no estoy soñando así que algo palpable es- su efectividad queda probada.

Que más vale pájaro en mano, que ciento volando.

Palabras

Y el Sol acabó por asomarse para curiosear nuestra conversación, nos sorprendió allí en medio, poniéndonos al día y desahuciando tempestades a palabras de cariño que empezaron por lágrimas furtivas que, últimamente, pasean demasiado por aquí.
Aunque este encuentro tiene precedentes, su encanto es único pues, mientras las palabras se elevaban con franqueza desde nuestras gargantas, la oscuridad dejaba paso a los colores de las cosas a medida que el sol trepaba por el horizonte para sorprendernos somnolientas. Pasado, presente y futuro se conjugaron esa noche de cuarto menguante mientras el tiempo aquí se consumía como se gastan farolas de cera cuando las calles huelen a incienso…y es que, aunque resulte alentador, queda menos…pero eso no fue un impedimento para que nuestros rostros imitaran a la luna en sonrisa creciente tras las lágrimas que habían aflorado segundos antes al pensar en cómo los trenes deberían salir y no habría vuelta atrás.
Pero una cosa diré, a mi favor, y es que…que me quiten lo bailao !

domingo, 1 de agosto de 2010

Estrellas de ocho puntas que no quieren guiarme

Veo estrellas de ocho puntas que no quieren guiarme. Saborías…que quieren que me distraiga sin centrarme o que me centre sin distraerme. Pensamientos lógicos al atardecer, aguas frías para despertarme, bailes en la terraza con gaviotas volando, cuentas a la vista miope, gracias multiplicadas con sonrisas de oreja a oreja, contentamiento que no cabe en el cuerpo, trayectos abiertos, preocupaciones trayeccionales, caminos paseantes, futuros pluscuamperfectos, santas lágrimas que ven asomar una sonrisa, palabras con los ojos, ilusiones desahuciadas, todo eso, mas…¿y qué?

sábado, 31 de julio de 2010

Escaparate

Lo que puedes y lo que debes, lo que pides y lo que das, lo que dices y lo que haces, lo que compras, lo que vendes, lo que tienes, lo que eres, lo que muestras y lo que escondes, lo que enseñas y lo que aprendes…todo eso y mucho más, a ojos de los demás.

¿Todo palabras?

Tras oleadas de miradas, mis ganas aumentaron y tu sonrisa de helio acabó por convencerme. Después de una prórroga en la que el aire danzaba con palabras monótonas, un lenguaje más profundo entró en acción y el sonido ameno dejó paso a nuestros ojos que, aunque locuaces al principio, llegaron a entenderse con una complicidad increíble. Y es que, como dice una canción, “a mí lo que me va es tumbarte en el suelo, para decirte con los ojos lo que con la voz no puedo”.

Impossible is nothing…but It is absurd.

Cierto es que yo me he puesto mangas cortas en invierno y zapatos cerrados en verano alguna vez, pero a menos de la hora de niños para un gran cambio, debería qué menos que ni plantearme esto de manera seria. ¿Y por qué no? Porque yo no tengo sentimientos, tengo garrapatas…y no sé cuán bien me hará seguir soñando el bosque con su luna llena.
Podría decir que ya iría viendo lo que fuera previo pacto de ‘stand by’ por mi azotea…pero ¿qué pasa si es que quiero que venga?

¿Deseos de cosas imposibles?

Ojala todo fuera tan fácil como decir “cuando acabe esta frase te habré olvidado”. Y es que, si deshacerse de un sentimiento ávido de ti fuera tan fácil como escribir en una cuartilla blanca, podría conservar cierta higiene emocional, pero tengo sentimientos como garrapatas y deshidratarla a base de alcohol no hace que se desprendan, sino aferrarse con más fuerza.
A mi mente viene ahora un ‘love story’ que ya encontró su final…más feliz del que hubiera podido imaginar, pero cuando pese a hacer de todo por alejarse, aquello se acerca persiguiéndonos como nuestra sombra en un día soleado, incluso podríamos decir que tal vez sea que no tendríamos por qué rechazar tales sentimientos. Y, aunque esto no sea lo más normal, quizás convenga dar nuestro brazo a torcer…si es que queremos caminar con esa persona de la mano.

Afecciones

No hay más que mirar que, en lo que respecta a cuanto nos afecta y en relación a los cabreos, cómo se construye la propia acción: yo me cabreo, tú te cabreas…tú decides, nada ni nadie debería poder cabrearte.

Pero, ¿por qué razón nos cabreamos? Creo que es la reacción psicológica ante algo que nos molesta, a fin de enseñar los dientes para que eso se vaya y nos deje tranquilos. Sin duda, es una forma natural defensiva que ‘‘consigue’’ que nos quitemos de encima lo que nos dificulta la supervivencia.
El problema está en que, en el caso de los seres humanos, el cabreo se complica, haciendo además efecto rebote y complicándonos la vida a nosotros. Podemos…cabrearnos con alguien sin que ese alguien lo sepa, cabrearnos porque nos tropecemos, cabrearnos con nosotros mismos, cabrearnos con un problema de matemáticas pero… ¿para qué? No digo que alguien no pueda cabrearse, pues el objetivo no es ser pasivo, pero levantar cierta inmunidad a las tonterías diarias y/o semanales nunca está de más.
Un cabreo del tipo ‘‘Ogni viltá convien che qui sia morta’’ a tiempo arregla mucho…por eso, lo que propongo es un “pa’ qué”…pues tú eres quien decide.

¿Por qué el cambio?

A veces es mejor no andar buscando todos los porqués…es mejor disfrutar lo que viene tal y como lo hace. Es así de simple o…de complicado.
En vez de abrir interrogación deberíamos abrir los brazos a eso que se va acercando o que ya está aquí…y continuarlo lo mejor que podamos, sin temores lejanos a que desaparezca: todo tiene un final. Querer amarrar algo por o para siempre es una estupidez además de algo imposible, pues o la cuerda se rompe o dejamos de quererlo o quizás tengamos algo más que amarrar. Además, sólo los estúpidos se conforman con lo que tienen para siempre…y a mí esa palabra me da coraje.

Por qué, por qué, por qué…podríamos echar mano al tiempo, a la temperatura, a la época, a las ganas, a las casualidades, a la maldita ilusión, a la cotidianeidad o a la voluntad pero yo, de momento, me quedo contigo.

domingo, 25 de julio de 2010

Como un castillo de naipes esperando el vendaval.

Quizás suene un poco exagerado, quizás más tarde dige que 'no fue para tanto'...pero los grados de este giro van a ser míticos, así que sólo espero no marearme con el brebaje de sueños, de espectativas que mi mente va hechizando mientras anclo el tiempo. Pues, una vez que acepté que éste carecía de pedales, decidí que, en momentos como este, sí podía anclarlo vertiendo mi sensorialidad en ello y poniéndome de mi parte. Sazonemos pues con una pizca de sal y locuras, temibles y deliciosas locuras, este tiempo que tenemos amigo mío. Soy la reina de este sutil castillo que ahora espero haber asentado sobre la piedra. Sí, es de naipe pero de naipes que sabré jugar con la astucia del jocker más bribón, y como es mi historia...siempre ganará la banca. Pero se acerca el vendaval y hago todo lo que puedo por que ninguna salga huyendo: o todo o nada, esas son las condiciones.

Que nadie se mueva de aqui, asaltantes resistiremos, con tesón caminaremos hasta llegar o hasta volver o hasta quedarme aquí...nada de siempre, que no me gusta esa palabra.

¿Centinela? A veces sopla el viento, nos avisa, nos consuela, nos prepara... Salvaremos lo que quede y, tal vez, lo que no pueda quedar.

Salvaremos todo, salvaremos nada...se acerca el vendaval. Llegan noticias lejanas de aquí al lado...y quiero empezar a batallar. Resistiré, resistireis, resistiremos...no manos, sino remos por si me pierdo en el vendaval, por si siento que naufrago y no puedo nadar. ¿Y si siento que me hundo? Pues también puede pasar. Vamos centinela, dime qué intenciones tiene el vendaval.

Barajo el tiempo, conduzco posibilidades, colecciono aires, prendo temperaturas pero no hago mi equipaje. Centinela, ¿se ve algo ya? Mis piernas tiemblan...ando al revés, tengo vértigo...mira al trasluz, estiro rato...el elástico se rompe. Permaneced, resistid,...pronto llegarán tormentas y sabremos pelear.

Te montas en un tío vivo y al dar la vuelta comprendes que lo que estaba no podía estar...y ahora...no puedes bajarte..alguien se acerca por tu izquierda...preparadoslistosya y vuelve a comenzar con todo nuevo. Tus libros de antaño ya no se renovarán, no subirás escaleras hasta otro piso más, no bajarás persianas para que vean los demás...quién sabe si habrá parques, si habrá campo, quién sabe si habrá algo allá: todo y nada, algo y más, semanas distintas, nuevo compás...qué le vamos a hacer si esto también es melodía. Mañanas lejanas, mediodías virtuosos, tardes de locos, noches...noches de por qué pensar. ¿Quién sabe todo esto? Centinela dime ya... 4,5,6 desconocido luchador, quién anda ahí...al menos niebla también habrá, cercos de calor, jaulas de cristal, fotos a destiempo, y el verano acabó. ¡Que no, que no! que nos vemos ya, que nos vamos, que volvemos, que aún no acaba el disfrutar.

Centinela, ve avisando...que termina, que empieza, que quieta no me voy a estar...que sí, que sí...que vamos allá.

Que estoy...como un castillo de naipes esperando el vendaval.

L´histoire de l'année


Los tonos dorados del estío darán paso a los ocres del otoño y el gris de la lluvia tras el cristal. El río volverá a oírse con las aguas que regarán la tierra y llevarán las hojas muertas que los árboles dejaron para dormir un rato. Todo será quietud y la niebla trepará desde los rincones para hacerse con todo.


Y se oirán de nuevo los susurros y sollozos del viento en las colinas, que regresa o que parte de nuevo a ver el mundo redondo...para, otra vez, volver con especias de La India, oro de la selva Maya y escarcha del Antártico. Las golondrinas interesadas marcharán siguiendo al astro rey mientras los prados neblinosos y callados seguirán su melodía, palpitante en el fondo cuando llegue el río con la nieve para quedarse de nuevo. Las hojas, sacrificadas, verán entonces expuesta su muerte, prolongada para que llegue la primavera. Pero, para entonces, las castañas que cayeron marcando un ligero compás en esta sinfonía habrán dado su don a los hambrientos...o a los oportunistas o a quienes hayan podido soportar el invierno pese a esa extraña caricia nival, tan mortífera como vital, que te mantiene o te condena, y que la naturaleza espera. Para entonces todo será abandono aquí, donde el rey partió hace tiempo para unas no se sabe cuán largas vacaciones... pero los lobos resistirán tornando el aire de sus gargantas en quejidos y alabanzas a la Luna, que les dará el calor de una madre aun cuando el padre ya partió para cazar y ellos debieron quedarse a continuar la sinfonía. Sí, ellos cuidaránde todos, de la nieve, de los árboles, del río, de la liebre, del osezno...


Y para cuando ya no puedan más, cuando el río haya quedado entre susurros gélidos de pena; cuando caricias blancas sigan otorgándose mortíferas a quienes no encontraron ni sacaron sus castañas; cuando el viento vuelva revuelto de su viaje para cantar entre los árboles, cuando las colinas no conozcan ya sino la gloria de quienes perecieron servilmente en este duro invierno...entonces...volverá a ser primavera.

sábado, 24 de julio de 2010

Summer message

Miro al cielo...y hay un mensaje para mí y para todo aquel que lo quiera ver. Hoy las nubes, azarosamente formadas por el viento que las moldea, me hablan de recuerdos, tropecientos, de lo que queda por delante, de errores y aciertos, de condenas y rezos, de batallas y amores, de esperanzas y finales, de la página en blanco y suicidas renglones. Pero hoy las nubes no me hablan de tí, ni del invierno o la lluvia, ni de piedras o resbalones.

Hoy el cielo me habla de distancias, de planes, del miedo, de favores, de deudas, de galones, del presente, de quedarme, de partir, de volver,de estar aquí, de que el tiempo es traicionero, de guardar temperaturas, de beber canciones, de sorber momentos, de gracias, de nadas, de precios, de valor, de amigas que prometen, de ganas que se avivan, de olvidos recordados, de tizas de colores, de luces encendidas, de caídas apagadas, de soles trepadores, de lunas maternales, de silencios huecos, de risas llenas, de mí...de disfrutar el verano.

Descubrí...

Que sólo al alejarme me di cuenta de que no quería volver.

-¿Y si vuelves sin querer? ¿Querrás quedarte?

-Te iba a decir aquello de hoy por hoy, no por incertidumbre sino por inseguridad ante el futuro lejano o no muy lejano, puesto que no podemos saber con certeza qué ocurrirá ni qué nos depararán los años, meses o días venideros. Podría ocurrir que volviera sin querer, pero no lo creo porque perdí el camino de ida, así que tampoco retomaré el de vuelta: no hay trenes de regreso en la estación del olvido. Además, cuando dices NO de verdad, es No...y éste queda unido sagazmente a tu piel, con lo que los anclajes ya no se mueven.

-¿Y si cambian (los anclajes)?

-Teniendo en cuenta que me desprendí de la familia de crustáceos decápodos, no podrían -en el caso de cambiar- mis anclajes volver a atrás...pues tampoco precisan más impulso que el que brota de mí misma. En definitiva, serían nuevo anclajes...adelante siempre.

-Pero...¿y si se vuelve a cruzar en tu camino?

-En el caso de encuentros tangenciales...es lo mismo. No tienen por qué cambiar el rumbo...pues permanece desconocido (lo cual no quiere decir que no sepa a dónde ir)...y una cosa son encuentros y otras choques.

-Quizás también quedaría para tí desconocido...quizás no puedes controlarlo...quizás se convirtieran en choques.

-Eso era antes, ahora es un No sin sobresaltos, ni escalofríos...ya no hay batallas contra el recuerdo. Yo estoy aquí...y no voy a quedarme quieta.

El mundo en tus pupilas

Llegados a este punto, a esta coma o a esta exclamación, me atreveré a contar mi secreto, mi gran secreto...y es que yo miro el mundo en tus pupilas. Te explicaré por qué: a estas alturas, ya sabrás que a mí no me gusta mucho el frío, así que decidí mudarme al Sur de tu cintura...y todo fue primavera por pocas flores que hubiera, porque a veces sucede que hay flores en la nieve. Sigamos...también decidí hacer reformas en mi mente para dejarte espacio suficiente. Allí te instalaste bien y yo...ocupé tu vida: era un cambio justo. Fuimos haciendo cada vez más acogedora la estancia y, entre horarios que reventamos al menos una vez al día, hicimos de la Tierra un cielo.

Tus ganas aumentaban trepando por mi cuello y la magia hizo acto de presencia vestida de Adonis celeste. Las mías bajando por tus caderas...y entonces el arte bailó un tango con la luna llena. Cuando, por el camino, nos encontramos, la luz estalló en pedacitos de brillo que se quedaron desde entonces en tus ojos y los míos.

Y ahora quiero pedirte algo: nunca dejes nada tuyo en mi casa porque, si lo haces, me acostumbraré a que estés allí, mirándome mientras te sueño...y sé que no será real; porque quiero salir a encontrarte con una rosa en la mano cada mañana, porque quiero cambiar tu café de las diez por mis besos de mora de la morería de la Calle de Enmedio, porque quiero jugar con tu corbata mientras tú te mueres de deseo, porque quiero bailar descalza en tu tejado a la luz de la luna llena.

Porque sólo puedo decirte que, si se apaga el Sol, quedarán tus ojos.

viernes, 23 de julio de 2010

Alegatos

-¿Nada que añadir?

-No, verás...si observas el panorama, podrás ver que está tejido por una maraña de cosas que le otorgan el calificativo de deplorable. Así que no voy a ser yo quien continúe este tapiz carente ya de sentido. Yo lo que voy a hacer es emprender algo nuevo cual apátrida que marca su próximo destino con la firmeza de un viajero incansable al que ningún amor ni puerto puede retener. Yo no voy a añadir, voy a inventar. Me erigiré sobre las cabezas de ganado, que pululan por este lugar, con algo que brote de mí como el agua pura lo hace de un manantial que no conoce sino al admirado Sol que lo alumbra, otorgándole a este mágico elemento que fluye más gracia, aun si cabe, en su pasar contínuo y su magistral forma de combinar los colores.Yo voy a, si es necesario, cambiar esto...pero no voy a contribuir al denso humo que puebla vilmente este lugar.

-¿No estás siendo demasiado presuntuoso?

-Si la sociedad tacha de presuntuoso a quienen logran mantener sus ideas incorruptas ante el intenso vaivén exterior que, consecuentemente, derrumba inexorablemente a las de la masa, entonces puedes llamarme presuntuoso. Si la misma se vanagloria de lanzar vulgares improperios como forma prolífica de arreglarlo todo o de alabarlo, de condenarlo o de llevarlo a los altares...entonces llámame presuntuoso. Si ellos todos, con contadísimas excepciones, se horrorizan cuando comprueban estupefactos a lo que hemos llegado y no aciertan a sentirse manipulados ni culpables, entonces también podrás llamarme presuntuoso...pero si tú también has asentido con gesto crítico...entonces...acompáñame.

Aprender

-Para decir NO, Aby, también hay que saber hacerlo...

-¿Insinúas que no sé hacerlo?

-No lo insinúo: no sabes. Para decir NO, hay que decir NO completamente, con todo. Te lo explicaré de un modo más sencillo que seguro podrás entender: prueba a decir no con la cabeza. ¿Cómo lo harías?

-Movería la cabeza de izquierda a derecha...pero no entiendo lo que quieres decirme.

-Prueba a hacer lo mismo pero con las manos ¿Qué te parece ahora?

-¡Claro! Es como rechazar. Ahora lo entiendo.

-En efecto. Pues para decir NO, hay que rechazar. No se puede decir no aceptando.

-Ajam, pero ¿y si algo dice no y otra parte no rechaza...?

-Verás, no voy a inventarme ahora ningún dualismo psicofísico ni nada por el estilo, pero sé que te refieres a algo así como la mente y el cuerpo. Pues bien, todo ello ha de ser un NO...sin medias tintas. Se trata...de coherencia.

Camino por sendero:

En esta soleada tarde de Julio, recorro un sendero polvoriento que no es camino, pues no me lleva a ningún lugar de destino...paseo por mí misma y disfruto viendo cómo el Sol, que parece esperar a que le siga, otorga a las hierbas de ambos lados del sendero una apariencia divina, como si su humilde origen resplandeciera en ellas convirtiéndolas en testigos reales del canto de unos pájaros que andan animados cual terraza de verano, de este verano.

También hay lugar para las sombras en este repleto estío, pues son serviles anfitrionas al invitar al caminante a descansar...o a seguir adelante.

Caminante que seguirá encontrándose mientras se pierde en este juego de luces y sombras...siguiendo su camino por ningún camino, sino por el sendero.

Horizontes

Los horizontes pequeños invitan a ser superados, ampliados. Eso es así.

-Si divisas un horizonte pequeño, probablemente sea porque estás entre montañas. ¿Te vas a quedar sin descubrir qué hay más allá?

-Puede que las montañas sean una buena defensa. Puede que el enemido esté fuera acechando.

-Anda ya, el enemigo siempre está dentro, nunca fuera...tú mismo eres tu peor enemigo porque te das donde más puede dolerte. Pero yo iría más allá de esas montañas, me agobian los horizontes pequeños...soy como un niño que quiero ver lo que hay en las baldas superiores a su cabeza.

-¿Y si no te gusta lo que ves?

-No he dicho que tuviera que gustarme...

Heridas...

Mi padre solía decirme, cuando era pequeña, que no hay que ponerse ná sobre las heridas, que con aire sanan mejor...Y de ''grande'' lo he comprobado. Dejar que el aire llegue y las heridas sanen de forma natural, pero eso es una cosa y exponerlas libremente a todo tipo de agentes extraños otra muy distinta. Por eso yo me cuido bien de éstos, aunque como todo ser humano me equivoco. Tapar las heridas no hará que olvidemos cuánto duelen y, aunque tampoco sea aconsejable realizar una exposición abierta al público por aquello de los agentes, conviene que al menos nosotros no intentemos jugar al escondite con ellas...enterrar algo no hará que deje de existir...y echarle tierra a las heridas sólo conseguirá que se infecten y más si hay calor de por medio. Por eso, en invierno se conservan bien y...en verano...o te mata o te hacen inmune...

jueves, 22 de julio de 2010

Cuando el elástico se rompe..

-¿Qué te ha pasado, Aby?

-Me he resbalado…

-..No lo estás haciendo bien.

-Lo sé, por eso hoy ha saltado el elástico.

-Nunca aprendiste a callar.

-No, pero tampoco voy a consentir perder lo que tengo…

-Tendrás que aplicarte entonces.

-Me gusta el reto, y lo voy a hacer…diariamente, cada día, poco a poco…y dejando la familia de crustáceos decápodos atrás…Tú sabes a lo que me refiero.

-¿Y cómo lo vas a hacer tangibles?...por aquello del cambio.

-Qué te gusta morder la oreja, pero te responderé gustosa a eso. Si hacemos un mini-balance te diré que aquel cambio no era sino el reflejo de cómo estaba yo…era yo la que tenía que cambiar y no sé si lo habré hecho porque me veo prácticamente todos los días, pero sé que algo ha cambiado: tengo pruebas certeras que lo avalan; no obstante, nadie dijo que no quedara camino por andar.
En cuanto a lo tangible, no hay más que hacer que las cosas cambien: el movimiento se demuestra andando.

-¿Y por qué no te diste cuenta antes?
-Eso es como preguntar por qué el suelo está mojado cuando llueve y no antes. Pues porque a veces es bueno tomar cierta distancia para que lo borroso se vuelva nítido…objetivo.

-¿Entonces, lo de ahora…?

-El suelo también puede mojarse si se rompe una tubería.

martes, 20 de julio de 2010

Carillons à musique...

La vida que tenemos es como una gran melodía, con más melodías dentro...tipo muñeca rusa, sí. He pasado por un momento de la corte de Luis XVI al dominio d Zar Nicolas II, pero no me importa si así queda claro lo que quiero decir.
La melodía de tu vida, con su momentos, épocas y etapas...esas son las melodías que llevas dentro y que van formando la definitiva...tan buena como las anteriores, porque cada pasito cuenta. Y, como toda melodía tiene un baile, también cabe hacer mención aquí a aquello del ''no arrepentirse de haberlo bailado''. Cómo bailas tú determinará que lo estés haciendo bien o no; pues está claro que hay canciones más lentas y otras más rápidas, alegres o tristes -aunque eso es más bien la sensación que nos producen- ...¡y hay que bailar al compás correcto!
Si uno escucha la Sonata del Claro de Luna de 'el sordo de Bonn' y baila efusivamente, no lo estará haciendo bien...pues ten por seguro que la música es un lenguaje universal.
Aunque yo soy más bien de que suene el himno de la alegría y esté hecha un ovillo en el sofá...pero ahora quiero hacerlo bien:
¡Dale al play!

Toda una vida por delante.

Hoy estaba sentada en un banco con mis amigas y, al lado, había una familia con su hija pequeña. La niña, graciosa, estaba aprendiendo a andar y, aunque sus tiernas piernecitas no eran aún fuertes para el bipedismo, no le faltaban fuerzas para pisar el suelo ni firmeza por seguir adelante. Se arrojaba tan hacia delante que el padre, sujetándola por las manitas, tenía que cuidarse de que no acabara en el suelo...aunque ella tan a gusto si eso pasaba...(cómo se nota que no había aprendido que las caídas son malas)
Ahí estaba ella, sin miedo a andar, a descubrir el mundo que tiene delante. Quizás nosotros, cansados de saber o creer hacerlo, dejamos de querer andar, nos postramos ante la fluidez de las épocas y el paso del tiempo y uno y otro suceso en este planeta ''civilizado'' y global.
Nos da miedo caernos. No sabemos ver que ahí hay también otra perspectiva... cuando nos pasa pataleamos enfadados con todo y todos. Para más inri, los hay que se quedan ahí y otros que hacen lo mismo pero queriendo volar. El problema es que nos quitamos las alas para rellenar cómodas almohadas de plumas...para así no andar.
Nuestros padres nos ayudan, nos sujetan. de pequeños..pero el andar viene al niño como a las golondrinas el saber hacer sus nidos con maestría de artesano alfarero. Sería una tontería ir contra natura, ¿no?

¿Cheerleaders?

Calma, no critiques a nadie porque se crea 'popu' , más listo o más guapa. Son como tú y como yo, simples mortales.
Pero hay algo que nos diferencia: tú y yo tenemos la potente habilidad de pensar en esto y darnos cuenta. Así que deja que sigan en su jaula de ratones dándole sin parar a la ruedecita... que nosotros haremos historia.

Guantaso Veraniego 2010

-¿Eso qué es, Aby?
-Verás, todos los años he tenido uno: resbalón o caída por la cual lo he pasado mal, concretamente en verano... el del año pasado fue bastante fuerte. Me dio vueltas en el aire y caí de boca sobre el suelo...Y este año me gustaría evitarlo.
-¿Qué harás para evitarlo?
-No buscar la mano que me lo de...Tener bien a mano mi coherencia a la que, por cierto, he recuperado.
-Pero no se puede estar uno quieto.
-Por supuesto que no, pero si me muevo más de la cuenta, intentaré no pararme luego para poder controlarlo.
-¿Y seguro que puedes controlarlo? A lo mejor no depende tanto de tí.
-Óyeme una cosa: YO ESTOYAQUÍ.

''El último vals''

Tras el reciente velatorio, suponía que la nostalgia se pasaría por su casa a fin de arrastrarla a la búsqueda ansiosa de un nuevo corazón, pero su miocardio era raro, entendiendo como ello su impermeabilidad al dolor... a lo que había que sumar su cotidiano desorden.
Sentíase maquillada por dentro desde que él no estaba y una aparente sonrisa tapaba su infelicidad tras su partida.
Le recordaba...y le guardaba un hueco en su recuerdo junto a los lugares en los que había estado, sus manías y desórdenes y aquel reloj que ahora latía quejumbroso en la pared marcando el pasar de horas vacías... Gracias a que estaba parada, pudo ahorrarse el golpe frontal al mirar hacia atrás... nunca olvidaría aquel último baile.
Se dijo que, cuando esta pompa encontrara su final y su rostro ya no hablara de recuerdos tras la aparente sonrisa, él se acordaría de la verdadera historia que jugaron colgándose de la libertad por la que se había fijado en él y él en ella...porque no hay nada más atractivo que lo que no podemos tener...pero sí soñar.

deseos

¿Tú crees en los deseos de cumpleaños? Yo no lo sé, aunque creo que sí, pese a que no me considero supersticiosa. De no ser así, no pensaríamos ese deseo mientras nuestras rostros, iluminados por las luces de las velas, se preparan para apagarlas todas de una vez, no vaya a ser que no se cumpla...y es que todos creemos en algo.
Y, al terminar, decimos ''ala, ya está lanzado...¿se cumplirá?''
El mío se ha venido cumpliendo hasta ahora...así que espero que el hada de los cumples siga haciendo que se cumpla tras el verano.
O quizás...¿me toca a mí hacer que se cumpla?

lunes, 19 de julio de 2010

incompatibilidad

Hoy he visto a una niña pequeña montada en su bici de barbie, toda compuesta ella y recibiendo l atención de madre, padre y abuelo... ''¿Estará contenta?-pensé. Y, de pronto, sentí cómo se me había arrancado algo, que ya no volvería: la gran ilusión...la grande y ciega ya no me visitaría más...y, si tal fuera el caso, sería peligroso porque sería ciega...y sé demasiado.
¿Alguien me entiende?

domingo, 18 de julio de 2010

Sinuosidades...puñeteras sinuosidades

Yo ya sabía que las relaciones entre las personas son sinuosas...pero no: son peores.
¿Qué ocurre cuando te das cuenta de que no conoces para nada a una persona que está 'a tu lado' desde hace tanto tiempo?
Puedes hacer dos cosas...tirar la toalla y encerrarte en tí misma o mirar a la persona a la cara y decir que, a partir de ahora, hareis las cosas bien.
Yo, de momento, para decidirme...voy buscando flores.

viernes, 16 de julio de 2010

Ocurrencias

Dado mi cierto gusto por una templada espontaneidad, no diré que éstas deban ser tachadas de inmorales, pero el hecho de que puedan ser reiterativas tiene su punto. Pero..¿qué tipo de punto? Punto y seguido, puntos suspensivos o...punto y aparte.

Quizás el más aconsejable sea los puntos suspensivos y es que en el término medio está la virtud, claro que decía una canción que, en el no acabar tan mal, había que dejar las cosas claras.

Podría decir que nunca algo dependió tanto de mí, pero si fuera tal el caso, mis ocurrencias no serían reiterativas.

Puntos, comas...hagams un paréntesis.

La única ocurrencia en la que me mantengo firme es en la de quedarme bien

Fdo: la peor de las caperucitas...con la cesta llena de manzanas.

miércoles, 14 de julio de 2010

El viaje más largo

Aun no me encuentro en el filiquitillo, pero no está mal pensar en esto para así ser, en cierto modo, como la hormiga que se preparaba para el invierno.

Bien sé que no pienso poner distancias, pero no puedo predecir el futuro por lo que es posible que ocurra lo que me estoy temiendo aún levemente.
Simplemente…hagamos que cuente y, si algo sale mal, emprenderé el camino de vuelta. Será un camino para reencontrarme con lo que haya perdido de vista; no sé si será el mismo que el de ida, pero atesoraré recuerdos para alimentar el corazón. Corazón que anhelará volver a encontrarse con otro, cercano, franqueable: nada de muro. Podrá ser un arduo y agotador viaje, pero no desfalleceré… lucharé hasta la extenuación si hace falta…por alguna u otra razón…así lo quiero.

Podría decir que…no me moveré de donde estoy, pues puedo excursionar ciudades enteras ya que el viento llevará algo de mí consigo…

De momento, voy cargando provisiones…

Como agua entre las manos...

Es como cuando intentas coger agua con las manos y retenerla. Tratas de colocar las manos de la mejor manera posible para que el agua no se escape por ningún resquicio. Y vuelve a escaparse. Lo intentas de nuevo, con las manos a modo de cuenco…pero nada.

Lo mismo me pasa a mí con el tiempo: se me está escapando entre las manos, sin embargo, no se escapa vacío. Éste no saldrá impune esta vez.
Cierto es que está pasando rápido y ya estamos en mitad de Julio pero cierto también es que, si pasa rápido, es porque estoy bien. Así, sin más complicaciones para expresarlo, lo digo.
En mitad de Julio, sí. Y dicen que en el término medio está la virtud. Pues…allá vamos.

Respecto al agua, parece haber llegado la gota que colma el vaso y mis siguientes letras serán Ene y O: como he dicho, sin más complicaciones…

domingo, 11 de julio de 2010

Cinco deseos


Cinco deseos, un mismo corazón. No se trata de contar el tiempo que ha pasado desde que lo bueno llegó a mi vida, desde que llegasteis ustedes sino de ver, ahora mismo, con los pies sobre la tierra y mirando al horizonte, los pasos dados. Han sido muchos, uno detrás de otros, sucesivamente, más fáciles o más difíciles… han sido pasos en los que estabais conmigo y hoy es un precioso día para proclamarlo a los cuatro vientos.

Esto no es una carta de agradecimiento ni nada que se le parezca, pues tengo la sensación de que las gracias se dan al terminar y esto aun no lo va a hacer. Kilómetros, centímetros, milímetros se volatilizan cuando se pone toda la carne en el asador… pues la distancia entre dos personas no se mide jamás por estas unidades acordadas mecánicamente. Prefiero medirla por momentos… los mejores con vosotras, lo que me obliga a reconocer que los cambios aquí no van a ser traídos por mí. Antes de ello, daré las vueltas que hagan falta por mi casa y, por supuesto, acortaré distancias con palabras claras y sólidas.

Es hora de muchas cosas… y es hora de disfrutar el verano: together.



Cinco deseos...naturalmente.


Las nubes fueron sábanas

Era una noche sin luna. Tampoco es que hiciera falta de testigo ni de alumbrado, pues yo podía dibujar su cuerpo con los ojos cerrados. El viento hacía tiempo se había despertado y el deseo no tardaría mucho en hacerlo. Nuestros labios de acercaron y entonces comenzó el juego. Entre besos y mordiscos, comencé a desabrochar el primer botón de su camisa y poco a poco él fue haciéndose con cada centímetro de mi cuerpo. En aquel momento, me alegraba de que fuéramos simples mortales y no ángeles: prefiero manos a alas, pues tampoco hacían falta las últimas para volar. Como la peor de las caperucitas, mi lobo y yo fuimos entrando poco a poco en territorio prohibido, hasta acabar devorando la manzana mientras mis manos recorrían sin pausa la suavidad de su piel. Acabamos enredados sobre la hierba, y mientras nuestros corazones latían desbocados, nuestros cuerpos buscaban el ritmo cadencioso que hizo acallar a los sonidos de la noche: parecía que todo el bosque se había detenido ante nuestra danza. Nos vertíamos en deseo con cada caricia, con cada beso… y fundimos la dualidad en uno.

Mi abrazo le convirtió en rey aquella noche; me acarició la curva de la frente, la mejilla, la suave piel de mi garganta y dejó descansar la mano sobre mi corazón.

-Ven conmigo… -dijo él.

Sin decir nada, me volví entre sus brazos y le besé. No me di cuenta de que estaba llorando hasta que él me secó las lágrimas. Mi amante también se había quedado sin habla, pero nuestros cuerpos se comunicaban con una elocuencia que no necesitaba palabras.

sábado, 10 de julio de 2010

¿Seré la peor de las caperucitas?

Debería plantar bien los pies en el suelo y proclamar un '¡¡de aquí no me muevo!!' , acaso debería hacer caso a mi cabeza, porque matar el tiempo puede traer daños colaterales. Tal vez, si pudiera separar mi mente y mi cuerpo no me importaría, pues podría dejar ese cajón olvidado al terminar. Debería también estar más segura de mí, pero el caso es que he traído de vuelta el utilitarismo y no pienso reemplazarlo por ningún Don Juan de carreteras: lo indiferente aquí no tiene cabida.

Deportes de verano:


Dicen que las guerras son deportes de verano, que en la guerra y en el amor todo vale. ¿Será el amor otro deporte de verano? A lo mejor son primos hermanos.


Dicen que el amor lo puede todo, y el hombre es el ser más competitivo, reproductivamente hablando, que existe.


No sé yo.



* * *


El enemigo ya no está dentro. Estoy a salvo de tí, a salvo de los lobos. Pero...¿estoy a salvo de mí misma?


Fdo: ¿la peor de las caperucitas?


Unas tontas vacaciones

En aquel momento, me di cuenta de que estaba haciendo las cosas más complicadas dándole tantas vueltas, así que decidí que, en adelante, no lo haría. El resultado fue mi impertérrito estado de ánimo y, en efecto, fue todo mejor. ¿O fue indiferente?

Hoy, no sé si las cosas son más sencillas o si siguen igual, pero no me afectan. Aunque sea consciente de las situaciones, las ignoro, pues esto no excluye lo primero...al menos, no necesariamente. Cierto es que no me pregunto nada...pues no creo que tenga interés por conocerlo.




* * *




Intentaba pensar, concentrarse en algo, sumergirse en sí misma como había hecho un rato antes en la piscina para contemplar las burbujas que formaba el movimiento de sus manos, pero no conseguía detenerse en algo que la llamara. Tan solo miró a su izquierda y vio que aún quedaba mucha luz...faltaba un buen rato para que la noche llegara: era de día. Se sorprendió al descubrir que esto la alegraba...la tranquilizaba. El fresco se había desperezado y contribuía a hacer más agradable aquel rato. Si fuera invierno, probablemente ya esto estaría solucionado; la oscuridad habría hecho ya hace bastante que se inmiscullera en sí misma...Y es que el invierno había dado mucho de sí...y había servido de crecimiento. Sin duda, era el momento de hacer balances pero ¿por dónde empezar?


Hace ya un año...empezó todo con una pequeña libreta (...)