jueves, 4 de febrero de 2010

Correr

Y tras mucho deliberar sobre el modo más al alcance de solucionarlo, opté por empezar a correr para que no me alcanzara, para que quedara atrás ...y así, inicié tal movimiento...
Una vez pensado, ponerlo el práctica: mis piernas se mueven ágiles, el movimiento de los brazos favorece el impulso y mantengo los ojos abiertos para no chocar , y aún así ello no me evita algún encontronazo , pues en verdad siempre se ha dicho: ''ojos que no ven..'' ,aunque lo mismo se dice de la distancia y ya ves tú ... Siento cómo el corazón bombea mi sangre fuertemente para que el oxígeno llegue a mis músculos y a mi cabeza; y aquí esta la ventaja, pues tal actividad no me permite pensar en demasía. No obstante, aún sigo recordando por qué estoy corriendo . . .
-Vaya, aquí gana terreno de nuevo. ¡¡Corre más deprisa!! , me dice mi angustiado corazón.
¿Quizás sería mejor llega al punto de olvidar por qué corro..? En tal caso ya no necesitaría correr.
Siento cómo en mi cabeza golpea la sangre y la temperatura, por el ejercicio, sube ... dicha reacción provoca la eliminación de agua y entonces pienso: ''ojalá todo se eliminara tan fácilmente''.
-Y se vuelve a acercar.
Siento el aire en la cara.e acerca de nuevo. Mi corazón me dice que no quiere más (y no todo es el movimiento iniciado) ,¡y se acerca más
He de ir más deprisa, pero el cansancio me va asaltando; pronto aparecerá la fatiga ... ¡acerca de Nuevo!
¿Y si esto no sirve de nada? No, no , he de seguir pero ¿Qué haré cuando me pare?
-El asalto del recuerdo..la batalla continúa
..si aceptamos la ''huida'' como un método de ''lucha'' , claro está.


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