domingo, 24 de enero de 2010

Hacer la colada

No hacemos la colada hasta que no nos queda ropa limpia.

Realmente, no es una manía d los españolesel hecho de dejar las cosas para el último momento pero caemos en lo mismo siempre. ¡Y cómo no caer si vivimos tan deprisa que no sabemos cuáles son los trapos sucios! Simplemente no los vemos hasta que no pasa algo que hace caer la cortina que cubre el teatro, y es entonces cuando vemos lo que hay detrás del decorado. Otras veces podemos darnos cuenta de cuáles son peros las numerosas obligaciones diarias no nos permiten pararnos a pensar, a hacer la colada ...
Hay veces que , tras lavar los trapos sucios y ponerlos a secar, llueve y ahí siguen mojados; o bien un viento acaba llevándoselos y ensuciándolos de nuevo, pero esa es otra parte.
Quizá lo más complicado sean las instrucciones de la lavadora...
De momento, voy por el detergente; eso sí, conviene no pasarse con el suavizante.

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