viernes, 25 de diciembre de 2009

Por los suelos

Y, como sabía que siempre era buena tener otra perspectiva de las cosas, y habiendo estado ya por los suelos, decidió subir a la hoja más alta del árbol más alto (pues aún quedaba esperanza) de la montaña más alta...que hubiera. Y tanto fue que, de tanto subir y subir, se olvidó de acordarse de lo que le preocupaba... se había ido completamente. O eso creía... El caso es que, cuando miró hacia abajo tratando de descubrir qué era lo que la había motivado a realizar tan largo viaje, vio que se trataba de algo tan pequeño y tan insignificante que una pequeña hormiga podría haberlo hecho añicos tan solo con pasar corriendo a su lado.

Y rió... pero como tan arriba estaba y tanto frío , por tanto, hacía su risa se congeló.

Desde entonces, ella decidió que , si su risa se había congelado y así se había hecho fuerte y a la vez cortante por la ausencia de calor, también ella lo haría, y así sería fuerte- aunque fuera cortante- y aunque en ocasiones una sonrisa - la suya propia - le provocara desgarros internos.

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