lunes, 18 de enero de 2010

Somos producto de nuestro pasado

Me doy cuenta ahora, como suele suceder cuando tomas distancia, de lo vanidoso que puede llegar a ser esta tareilla cuando en ella el ingenio pierde su candor de manantial espontáneo, y , aunque eso en ocasiones obligadas -pues de no ser así el entendimiento es nulo- pueda librarme de la incomodidad mayor, no llega a brillar ni por asomo un tanto de lo que hacen otras que, verdaderamente surgidas de un ingenio primitivo y pensamiento original, aun hoy siguen maravillándome -aunque eso del paso del tiempo quede así un tanto exagerado si pasamos a considerar que mis (si es que acaso se le puede llamar así) circunstancias no quieren tal hecho por más que mi cabeza quiera reaccionar esperando, con el paso del tiempo, que tales contingencias encuentren su fin-. Es tan solo la casualidad la causa de ese ingenio que -aunque encontrarlo perdido no me preocupa si lo consideramos más como un producto de la casualidad que como una propia destreza- temo no vuelva a producírseme. Quizás sea -como a nuestro valeroso hidalgo manchego- la locura la única causante de ese encanto -y , por tanto, el destinatario de esos agudos dardos convertidos en halagos por una mente gobernada por un conjunto de reacciones ( o llamemosle vanidosa)- y simpatía que despiertan en gente más que inexperta -y no se ofenda nadie cuando la punta de la pluma que escribe apunta a la persona (¿quizás?) cuya mano empuña tal arma; pero como ofende no quien quiere sino más bien aquellos que ,sin que en su conocimiento esté (y esto, a veces, es lo peor) esté pueden ofender, hállese cada uno en el lugar que , en este sentido, la suerte , con su inquietante juego, le asignó-.

Locura. ¿Qué si no? Alejándonos ahora de planteamientos filosóficos que sólo harían aumentar el daño causado por el par de espadas giratorias, proclamo ahora un humilde -pero no por eso menos enérgico- argumento a mi favor: PARA ESTAR VIVO HAY QUE ESTAR LOCO, ¿cómo aguantarlo si no? Loco de contento, loco por irme... OJO, que no ciego si alguien planea desenterrar en mi escrito algún estúpido consuelo -pues aunque eso sea un acicate par el ingenio postraumático, incluso ''in media res'' , no sobrevivirá mucho tiempo...y el cronos caerá pesadamente sobre tí...y créeme: no tiene pedales-.
Sí . . aunque paradójico pueda resultar exigir, en esta escena, cordura a los sentidos, pues ellos no seguirán ese dictamen: ¿acaso alguna vez no te han engañado tus sentidos? Ya sé que tu mente también pero.. ¡Mantén la locura! Ella gana la partida, al igual que -te aseguro- yo la ganaré porque si no es ahora, será nunca pero lo que fue ya no será (hay una flor nueva cada primavera) ; y no, el pasado no vuelve.....si mantienes la locura.

Somos producto de nuestro pasado.
(no te disminuyas, no vuelvas tú a él).

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