domingo, 17 de enero de 2010

Tú eres mi trébol de cuatro hojas



Ya sé por qué me gustas tanto:

Has conseguido que me quiera dejar ayudar. Has pasado de que te chille porque creí que me mirabas juzgándome, a mirarme y querer ver más allá del muro que he montado.
Tú me escuchas sin juzgarme. Es una auténtica alegría el solo hecho de poder estar contigo.
Siempre repartes tu alegría, aunque en tu interior sople el más fuerte viento. Tú sabes dominar tu miedo, ojalá yo tuviera esa fortaleza.


* * *

¿Cómo no vivir engañado creyendo que todo es bonito?

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