viernes, 30 de abril de 2010

Aquí no hay término medio

Pasamos de una noche de verano a una mañana de invierno. El tiempo está loco, así que no debería extrañarnos que el mundo siga ese camino.
También yo tuve que pasar de una noche de verano a una mañana de invierno, aunque lo mío fue más bien tarde y no se trató de locura, sino de despertar.
Ahora comprendo que viví este invierno y que me sirvió. Sentí el frío , pero el problema era que, pese a haber aprendido a soportarlo, yo lo tornaba en calor con mis acciones, con lo que las heridas volvían a abrirse conforme yo me cerraba aún más.
Y todo sanó cuando , con frío, contesté con frío... vertería mi sangre en algo más productivo. Había aprendido a ser fría, mientras que otros no podían nisiquiera pensar en eso más que por estúpido ''orgullo''
¿Y ahora? Frío, me refiero a que hace frío, no fresco. Pero es primavera y , mientras paseo con todos estos pensamientos, las flores me recuerdan dónde estoy y adónde no debo ir -más bien volver-.

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