miércoles, 7 de abril de 2010

Secretitos en reunión

...''es de mala educación , y si somos más de tres, eso no le importa a usted''.
¿Secreto-secretario?
Pero digo yo, cómo es posible cumplir esto cuando uno permanece callado -retraído tal vez- guardando algo que siente muy, muy adentro. Quizás no pueda contarlo, quizás no quiera que le entiendan o quizás piensa que al no hablar de ello que le ocurre, desaparecerá como el humo del tren de la partida de alguien muy querido -que no se borrará tan fácilmente-.
Quizás, quizás,quizás : falta de seguridad. Aquí huele a confianza, huele a chocolate -tratamiento- antidepresivo. Y la confianza es algo que se siente o no.
Hay personas con las que podemos pasar toda una vida y mantenerlas a salvo de esos secretos: la ''confianza'' levanta el vuelo cuando las vemos, o tal vez no es cuestión de confianza. Hay otras con las que , al poco tiempo, sentimos una confianza tremenda que hace que , incluso, se nos arrugue a veces la cara -la confianza da asco- pero con las que podemos hablar de tanto y tanto (y espero que alguien sonría al leer esto; mejor así ¿verdad?)
No hace falta ser muy avispado para darse cuenta de que no es cuestión de tiempo, pero quizás necesitamos recordar , en este sentido, nuestra condición de mortales para vislumbrar que lo que no hagamos ahora, tal vez no lo hagamos nunca. Nunca.
Siempre ¿siempre? Me asusta esa palabra, porque no es verdad -y ésta tampoco se queda atrás-. Siempre: seguridad. Buscamos una seguridad y ya he dicho que nuestra condición -maravillosa, por cierto- sólo trae una seguridad de fábrica: caja de pino o, en su defecto, urna más o menos ostentosa.
Aun así, yo busco seguridad, porque me da miedo arriesgarme porque tengo, como todo el mundo, miedo a pifiarla. Y hay que hacer lo contrario: ''arriesga y sueña''. Claro que es lícito atar cabos y ser previsor, pero el sobrino del demonio tiene bien aprendido cómo fastidiarnos (...), y unos excesivos plúmbeos pies te van a dejar ''plantado''. Los soldaditos de plomo tampoco me gustaron mucho de niño, con lo que no es plan de imitarlos ahora.
Seguridad. Cuando pienso en esta palabra, me viene a la mente una frase de una canción : '' I'll be there for you '' , de Friends... ya os podeis imaginar en qué sentido me viene a la cabeza.
Pero esta frase tiene trampa: no es que seamos unos péndulos, pero las diversas vicisitudes van a hacer que, a lo largo del camino, conozcamos a gente, y a personas... que quedarán -tal vez- incorporadas a notre musique (mèlodie). Y habrá también aquellas de las que nos separaremos, sin más remedio: hay que crecer y ,para crecer, un árbol expande sus raíces para poder mantenerse erguido, buscando aquellos elementos que necesita. Yo no pienso ser un sauce llorón, ni un ciprés... pero tampoco puedo afirmar ,a voz en grito y a los cuatro vientos, I'll be there for you. Yo prefiero decir:

Estoy aquí para tí, por mí, si puedo sin condiciones.

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