sábado, 1 de mayo de 2010

De vuelta

Mmmm, hola amigo, ¿cómo estás? Te noto frío. ¿Tal vez quieres desprenderte de estas noches juveniles pero solitarias y su locura incorrecta? Yo también quería, pero no me gustan los extremos -aunque , por eso mismo, caigo yo en ellos -.

¿Qué estás cantando? No termino de coger el compás, así que te propongo la que estoy tarareando. Ah, ayer me di cuenta de que Ella estaba aquí. No me dijo nada, ni me mandó ningún mensaje, pero la verdad es que tampoco he tenido tiempo de ir a verla: ¡quiero ver tantas cosas! No sé si querrás decirle algo esta noche; si acaso cuéntame luego.

También hay otra buena noticia: él está conmigo, aunque como tú sabes, muchas veces no me doy cuenta de que está ahí pero, afortunadamente, ahora no hay nada que haga peligrar nuestra situación. La semana pasada, como no estabas, casi la lío pero al final fue un cabreo que sirvió de mucho. Gracias a que él estuvo conmigo y no me soltó, seguí bien, me mantuve firme y miré hacia delante: es tan...increíble. Nunca se equivoca. Y sé que debería escucharlo más a menudo , pero, claro, no puedo estar de acuerdo muchas veces con él: todos nos equivocamos.

Pero bueno, basta de hablar de mí, cuéntame tú. ¡Tú lo que quieres es bailar! Yo hace tiempo que no bailo, pero tú vuelves revuelto de tu viaje. Pues vámonos.

¿Por qué no? Tengo un montón de canciones para tí.

No hay comentarios:

Publicar un comentario