lunes, 10 de mayo de 2010

Despacito y con buena letra


En un mundo que parece haber olvidado esto, no es de extrañar que las niñas no esperen a completar su desarrollo para pedir cuentas a su cuerpo, y el aumento de niñas que le piden a los Reyes Magos dos tallas más de pecho es terrorífico, no es por ser alarmista.


Y, una ve conseguido el abultado número que atrae unas cuantas miradas y más buitres , pasan a escena y se encuentran de buenas a primeras con que su nenuco , con el que hasta hace poco jugaban a ser futuras lejanas mamás entre ejercicios de divisiones, se convierte en un bebé de carne y hueso...

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