martes, 11 de mayo de 2010

''Hasta el infinito y más allá''

Mira Buzz, eres un poquito jartible ¿no? Hasta el infinitio, hasta el infinito... además, como venga una racha de viento verás. Pero no te culpo, pues si me estoy quejando de esto, es que yo hago lo mismo.

Yo también soy de las de decir: hasta el infinito y más allá ... y no veas la de piedras que me encuentro por el camino. Lo gracioso es que siempre es la misma pero yo, por no cambiar, ahí sigo con rumbo invariable. A lo mejor esto tiene algo que ver con que parezca la peor de la caperucitas metiéndome yo sola en la boca del lobo.

Dime Buzz, ¿quizás hay infinitos infinitos?Puede que así pueda dirigirme finitamente a otro infinito pero ¿para qué, si no llegaré nunca? Si lo que nos hace felices son los pasos y no el camino, entonces, puede estar ahí la salvación. Pero , aunque el movimiento se demuestre andando, tendrá que tener una finalidad ¿no? Ay, las finalidades. En ellas empiezan las espirales que no llevan a ningún sitio: infinitamente en el finito. Eso sí que da miedo. Y eso es la inmutabilidad. Resulta paradójico que ahora me de miedo lo estático; y es que a todo el mundo le pasa que no quiere verse parado en un mal momento y tampoco moverse cuando le va bien.

¿Y si soñara ser veleta? ¿Acaso esto me gustaría? Cambiante siempre, a merced del viento... pero así tendría otras perspectivas, otras vistas. Quizá cambia tanto para controlar que su alrededor permanezca invariable. También le da miedo el cambio...

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