lunes, 24 de mayo de 2010

No adelantar acontecimientos

Aquel fue un día que podría haber calificado fácilmente como el más feliz de su existencia pero no lo hizo, aunque lo deseara enormemente. Probablemente nada le hubiera gustado más pero, puesto que aquella impresión era fruto de ese momento, de un aquí y ahora determinado, no podía designarla tal y como. Su corazón ya se había detenido con esto de designar, pero el caso es que su desconfianza no mermaba y su sexto sentido -hipersensibilizado con aquello del hoy por hoy- se mantenía firme y, esta vez, ella no pensaba situarse en contra.
No sabía bien lo que quería, con lo que su corazón latía como de costumbre por el momento. Aquello era un buen presagio. No se trata de poner murallas, sino de ser realistas. ¿Dejarse llevar? Acaso había alguna fuerza que la impulsara de esa manera...NO. Y no era preciso buscarla siquiera ¿o sí?
Buscando en un pasado, a fin de que ahora resultaran útiles las noches en vela, encontró aquella reciente polémica elección antigua... pero esto no era lo mismo: nada es igual que ayer y la historia es irrepetible. Eso le dio una idea: ''si se volviera a repetir podría decidir'' ... pero, continuando con la búsqueda, apareció que eso tampoco resultaría.
Se le estaban acabando las excusas y las ganas de pasar más tiempo con él aumentaban por momentos. Esto no se parecía a nada de lo anterior, pero eso ella no lo veía o parecía no querer verlo ... obstinada en buscar una seguridad más allá de lo probable olvidaba aquellos momentos, en los que tampoco habría hecho bien centrándose por completo. Al fin y al cabo, sólo habían sido unos ratos de conversación, de locuras, de su sonrisa, de sus ojos negros... que cuando la miraban fijamente hacían que ella perdiera el hilo de lo que estaba contando.
Esto...¿qué estaba contando?

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