domingo, 25 de julio de 2010

Como un castillo de naipes esperando el vendaval.

Quizás suene un poco exagerado, quizás más tarde dige que 'no fue para tanto'...pero los grados de este giro van a ser míticos, así que sólo espero no marearme con el brebaje de sueños, de espectativas que mi mente va hechizando mientras anclo el tiempo. Pues, una vez que acepté que éste carecía de pedales, decidí que, en momentos como este, sí podía anclarlo vertiendo mi sensorialidad en ello y poniéndome de mi parte. Sazonemos pues con una pizca de sal y locuras, temibles y deliciosas locuras, este tiempo que tenemos amigo mío. Soy la reina de este sutil castillo que ahora espero haber asentado sobre la piedra. Sí, es de naipe pero de naipes que sabré jugar con la astucia del jocker más bribón, y como es mi historia...siempre ganará la banca. Pero se acerca el vendaval y hago todo lo que puedo por que ninguna salga huyendo: o todo o nada, esas son las condiciones.

Que nadie se mueva de aqui, asaltantes resistiremos, con tesón caminaremos hasta llegar o hasta volver o hasta quedarme aquí...nada de siempre, que no me gusta esa palabra.

¿Centinela? A veces sopla el viento, nos avisa, nos consuela, nos prepara... Salvaremos lo que quede y, tal vez, lo que no pueda quedar.

Salvaremos todo, salvaremos nada...se acerca el vendaval. Llegan noticias lejanas de aquí al lado...y quiero empezar a batallar. Resistiré, resistireis, resistiremos...no manos, sino remos por si me pierdo en el vendaval, por si siento que naufrago y no puedo nadar. ¿Y si siento que me hundo? Pues también puede pasar. Vamos centinela, dime qué intenciones tiene el vendaval.

Barajo el tiempo, conduzco posibilidades, colecciono aires, prendo temperaturas pero no hago mi equipaje. Centinela, ¿se ve algo ya? Mis piernas tiemblan...ando al revés, tengo vértigo...mira al trasluz, estiro rato...el elástico se rompe. Permaneced, resistid,...pronto llegarán tormentas y sabremos pelear.

Te montas en un tío vivo y al dar la vuelta comprendes que lo que estaba no podía estar...y ahora...no puedes bajarte..alguien se acerca por tu izquierda...preparadoslistosya y vuelve a comenzar con todo nuevo. Tus libros de antaño ya no se renovarán, no subirás escaleras hasta otro piso más, no bajarás persianas para que vean los demás...quién sabe si habrá parques, si habrá campo, quién sabe si habrá algo allá: todo y nada, algo y más, semanas distintas, nuevo compás...qué le vamos a hacer si esto también es melodía. Mañanas lejanas, mediodías virtuosos, tardes de locos, noches...noches de por qué pensar. ¿Quién sabe todo esto? Centinela dime ya... 4,5,6 desconocido luchador, quién anda ahí...al menos niebla también habrá, cercos de calor, jaulas de cristal, fotos a destiempo, y el verano acabó. ¡Que no, que no! que nos vemos ya, que nos vamos, que volvemos, que aún no acaba el disfrutar.

Centinela, ve avisando...que termina, que empieza, que quieta no me voy a estar...que sí, que sí...que vamos allá.

Que estoy...como un castillo de naipes esperando el vendaval.

No hay comentarios:

Publicar un comentario