sábado, 31 de julio de 2010

¿Por qué el cambio?

A veces es mejor no andar buscando todos los porqués…es mejor disfrutar lo que viene tal y como lo hace. Es así de simple o…de complicado.
En vez de abrir interrogación deberíamos abrir los brazos a eso que se va acercando o que ya está aquí…y continuarlo lo mejor que podamos, sin temores lejanos a que desaparezca: todo tiene un final. Querer amarrar algo por o para siempre es una estupidez además de algo imposible, pues o la cuerda se rompe o dejamos de quererlo o quizás tengamos algo más que amarrar. Además, sólo los estúpidos se conforman con lo que tienen para siempre…y a mí esa palabra me da coraje.

Por qué, por qué, por qué…podríamos echar mano al tiempo, a la temperatura, a la época, a las ganas, a las casualidades, a la maldita ilusión, a la cotidianeidad o a la voluntad pero yo, de momento, me quedo contigo.

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