lunes, 2 de agosto de 2010

Palabras

Y el Sol acabó por asomarse para curiosear nuestra conversación, nos sorprendió allí en medio, poniéndonos al día y desahuciando tempestades a palabras de cariño que empezaron por lágrimas furtivas que, últimamente, pasean demasiado por aquí.
Aunque este encuentro tiene precedentes, su encanto es único pues, mientras las palabras se elevaban con franqueza desde nuestras gargantas, la oscuridad dejaba paso a los colores de las cosas a medida que el sol trepaba por el horizonte para sorprendernos somnolientas. Pasado, presente y futuro se conjugaron esa noche de cuarto menguante mientras el tiempo aquí se consumía como se gastan farolas de cera cuando las calles huelen a incienso…y es que, aunque resulte alentador, queda menos…pero eso no fue un impedimento para que nuestros rostros imitaran a la luna en sonrisa creciente tras las lágrimas que habían aflorado segundos antes al pensar en cómo los trenes deberían salir y no habría vuelta atrás.
Pero una cosa diré, a mi favor, y es que…que me quiten lo bailao !

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