martes, 12 de octubre de 2010

SS

El aire frío invade mis pulmones y, como algo nuevo, no sé dónde colocarlo. Todo cambia, como si un montón de cosas estuvieran metidas en una caja, empaquetadas, con destino a olvidar...como un remolino de agua en un fregadero mientras me esnuco desde el grifo. Como la última fiesta de las hojas de Otoño antes de morir.
Como un reloj de arena sin final.
Como un pato en el manzanares...aunque, todo eso ya estaba aquí.

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