domingo, 20 de febrero de 2011

''Estás aquí para ser feliz''

Hay veces en las que las cosas cambian con la velocidad del viento. De buenas a primeras, cosas que suceden e inesperadamente cambian los sutiles y nimios planes que teníamos con el destino. Esperamos e, incluso, desesperamos contrariedades que se imponen ahí delante haciendo, a veces, que no queramos dejar correr este presente. ¿Y por qué no? Bien es sabido que pararlo no podemos, por lo que lo único que nos queda es arrostrar a ello de manera que, aunque sí hay algo que ha pasado, no nos quedemos fuera de juego; porque, particularmente, yo quiero seguir jugando y, como en la infancia, lanzo un por mí y por todos mis compañeros en este árbol cuyas raíces fortalecen los golpes de viento.
Hay que poder con el frío, con las ganas, con las piedras de molino, con la indiferencia, con el desgaste...porque por algo podemos también con el sol, con las ansias de correr, de bailar, con sentir...sí, SENTIR es la llave.
Porque a veces es bueno renovar el mobiliario con los cimientos que los sustentan; que los dichos no tienen validez hasta que no pasar a ser pensados, porque mejor sentir dolor a no poder sentir nada: la vida también tiene que sentirse, no ser algo que vuela -porque eso no es la felicidad- pero no tiene por qué pesar. La vida se mueve y has de moverte tú con ella. ¿A dónde quieres llegar? ¿qué harás entonces?
Los pasos que vas dando es lo que hace el camino, un camino que podrá cambiar; que nuestras huellas, seguramente, serán borradas pero aun así y con todo, son nuestras y para nosotros valdrán.
La palabra cambio no se escribe con miedo, sino con movimiento, o incluso quién sabe si también con pausa, ya que nada es definitivo. Por eso, tras las nubes siempre está el Sol y, al mal tiempo, ¡buena cara!

No hay comentarios:

Publicar un comentario